martes, 13 de septiembre de 2016

14/09/1812 ~ Retirada de la tropa francesa que Durán entendió como posible engaño.

Hace un mes recordábamos como las tropas de Durán se dedicaban a hostigar continuamente a los franceses mediante pequeños ataques a sus suministros y mensajeros, estrategia que resultó las más adecuada hasta la que la previsible debilidad del enemigo les permitiera derrotarles en un ataque frontal.

A primeros de septiembre Durán regresó de La Rioja hasta Soria con la intención de tomar definitivamente la capital e instaló su cuartel general en Villaverde del Monte donde tuvo conocimiento de la inminente llegada de una columna francesa hacia Soria, por lo que decidió alterar sus planes en espera de que estos refuerzos les atacasen e instaló un punto de vigilancia en la Sierra de San Marcos para poder observar los movimientos de tropa.

El día 13 de septiembre Durán supo que los refuerzos franceses habían llegado a la capital y preparó sus hombres pues temía un inminente ataque, pero la misión de aquella columna no era la de atacarles sino la de recoger a la guarnición francesa que quedaba en el castillo de Soria. Entre las 2 y las 3 de la madrugada del 13 al 14 de septiembre y con gran sigilo para no ser vistos, las tropas francesas abandonan definitivamente la ciudad de Soria permitiendo la liberación de la plaza para los españoles sin haber disparado un solo tiro.

Después de tres años, nueve meses y veinticinco días de ocupación, los hombres de Durán fueron recibidos como héroes, pero el militar pensaba que la maniobra francesa era una trampa y que volverían por lo que urgió a los sorianos a destruir el castillo, la muralla y todo aquel edificio que fuese susceptible de convertirse en un fuerte si los franceses regresaban. En otro momento hablaremos de esta lamentable decisión que nos privó de una serie de edificios únicos de la capital pero que no podemos dejar de entender dentro de la estrategia militar de ese momento.


Retrato del mariscal José Joaquín Durán Sánchez-Gómez y Barzábal. De un artículo de Jesús Dolado y Eduardo Robles en Revista de Soria nº 77 (2012) página 54.

1 comentario:

  1. ¡¡¡¡¡Que vivan las caenas!!!!!, y, "antes que se queden con ella los franceses arraso la ciudad", ni pa ti ni pa mi ni pa nadie. Aaaay, no ha habido en la historia de España militar que haya ganado nada para los españoles, si acaso, una resaca diaria de puro borrachos que son. Anda que no nos habría ido bien si los franceses se hubieran hecho con el país, habríamos quedado libres de las garras de la inglesia católica, que ya solo eso eso sería para celebrar de por vida. Sin este hdlgp Soria sería una maravilla, pero él dinamitó todo el perímetro de la muralla, el castillo y todo gran edificio que hubiera podido servir para hacerse fuertes los franceses, y eso fue cuando los franceses estaban ya fuera de España en retirada, vamos, una joya de borracho.

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