miércoles, 15 de junio de 2016

Cofradía de San Pascual Bailón de Almazán

15/06/1816: Hoy hace doscientos años se fundó en Almazán la cofradía de San Pascual Bailón. Los pastores y ganaderos adnamantinos que ya honraban a ese santo (se ha dicho que desde 1684), se reorganizaron como una cofradía gremial.
En aquella época la cofradía ya contaba con dos mayordomos elegidos por antigüedad, un secretario y un presidente o abad que era el párroco de San Miguel y celebraban la fiesta de la onomástica del santo, el 17 de mayo, con los zarrones, una peculiar figura posiblemente emparentada con los zarragones carnavaleros que existieron antiguamente en algunos pueblos de Soria y que, posiblemente, sea un arcaico recuerdo de costumbres mucho más antiguas.

El día de San Pascual es día festivo en Almazán. En esta jornada la cofradía organiza una vistosa procesión en la que participan unas parejas de danzantes vestidos lujosamente con trajes regionales. Los danzantes van precedidos por la figura del palillero, encargado de llevar los palitroques y de marcar el ritmo del baile con unas castañuelas. Seguidos de los dos mayordomos y las dos mayordomas que llevan unos roscos que después será subastados. Y por último, las figuras más vistosas, los zarrones. Su indumentaria, además de llevar una densa barba consiste en calzones, chaqueta de cuero negro, calzan abarcas, cubren su cabeza con sombrero de ala ancha cubierto con plumas de buitre, rabos de cordero y conejo. En la mano llevan sendas porras o zambombas elaboradas con una vejiga de cuero, hoy lona, llenas de serrín bien apretado.

La misión de los zarrones consiste en abrir paso y proteger la comitiva formada por la imagen del santo y de los danzantes que tras la misa vuelven a repetir su baile en la plaza Mayor delante del santo que va sobre andas y siguiendo una estricto protocolo. Finalmente, un zarrón arroja caramelos al suelo para que los voluntarios lo recojan, si se atreven pues por su osadía recibirán porrazos de los otros zarrones que golpean con todas sus fuerzas.

Quizá esa sea la escena más vistosa de la fiesta, pero sólo es un acto más puesto que la procesión está cargada de ritos de gran interés etnológico.
Como nos extenderíamos mucho, lo mejor que podemos hacer es aconsejar a quien no lo conozca a estar presente en la plaza Mayor de Almazán un 17 de mayo. Y a quien no pueda asistir en persona o desee más información que pinche sobre la imagen.



Los zarrones en una imagen de la Revista de Soria nº 15 primera época (1971).

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