jueves, 5 de mayo de 2016

05/05/1898: El motín de las mujeres.

La guerra, todas en general, son causa de dolor, muerte y sufrimiento en todas sus formas. Una de ellas es la inevitable subida de los precios de los productos básicos, lo que en una sociedad ya bastante perjudicada significa que muchos -los de siempre: los pobres- sufrirán hambre aunque el frente de batalla se encuentre muy lejos.

En plena guerra hispano-estadounidense, el 5 de mayo de 1898, llegó poco grano al mercado de Soria y el poco que vino fue comprado de inmediato por los comisionistas con lo que buena parte de las mujeres que allí se encontraban para comprar grano para comer y que no pudieron comprarlo se quedaron sin nada por lo que fueron a pedir explicaciones al alcalde Mariano Vicén. El alcalde dictó de inmediato un bando impidiendo comprar grano a los acaparadores y favoreciendo su precio al por menor. Pero las medidas no debieron satisfacer a aquellas mujeres que tenían que dar de comer a sus familias y de ahí marcharon a hablar con el gobernador civil que también les dio buenos consejos y mejores palabras.

Lejos de tranquilizarlas, estas medidas llevaron a las indignadas mujeres a la estación de San Francisco y allí asaltaran un vagón lleno de grano, dedicándose además a apedrear las casas de los comisionistas, quemaron algunos fielatos y se manifestaron delante del gobierno civil y del alcalde. La Guardia Civil recibió orden de detener los desmanes y cargó contra las mujeres pero no logró detener el motín pues al día siguiente los incidentes siguieron produciéndose e incluso extendiéndose a otros lugares como El Burgo de Osma o Almazán donde también hubo altercados.

Finalmente, el Ayuntamiento de Soria intervino y adoptó medidas para abaratar el precio del grano de 35 céntimos de peseta el kilo a 18; y aunque parte de las quejas disminuyeron, el motín persistió hasta que el gobernador civil Juan José García declaró el estado de guerra y amenazó con hacer cumplir la ley a rajatabla si continuaban los incidentes. Aquello ya fue definitivo y las protestas desaparecieron dando así fin a uno de los pocos motines surgidos espontáneamente en Soria y el único de carácter femenino.


Mujeres en el mercado del grano en la plaza Mayor de Soria, octubre de 1912.

Foto atribuida a Aurelio Rioja, fondos del Museo Sorolla número 82979.

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