Mostrando entradas con la etiqueta Alfonso VIII. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alfonso VIII. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de mayo de 2020

13/05/1203: Primer convento femenino en Soria.


En estos inicios del siglo XIII la entonces villa de Soria era un lugar próspero que crecía día a día aumentando su población y servicios, pero bajo aquel punto de vista medieval, aún le faltaba algo que la engrandecería mucho más, la presencia de un convento de monjas, algo que hoy apenas consideramos pero que entonces daba categoría a la población pues era la única forma por la que las mujeres podían vivir plenamente su fe. Habría ya un buen número de iglesias, el convento de monjes benitos en la actual plaza de toros, y los propios canónigos de San Pedro que allí vivían bajo regla monástica, pero las mujeres sólo podían ser beatas y en su casa.


     Ante esta situación el obispo de Osma Diego Acebes (1201-1207) promovió la fundación de algún monasterio para mujeres que financió convenciendo a los vecinos de Soria, Martín Burvano y su esposa María Vicente, para que colaborasen en el mantenimiento de las monjas donando varias fincas con viñas y otras para su cultivo.
     Con esta donación bajo el brazo, el obispo Diego Acebes se presentó en San Esteban de Gormaz ante el rey Alfonso VIII para que le diera el visto bueno a la obra, lo que el monarca aprobó tal día como hoy de 1203, añadiendo su autorización para que además las religiosas pudieran comprar treinta yugadas de heredad y cincuenta aranzadas de viña.
     Poco más sabemos de esta fundación que no duró mucho tiempo. Loperráez decía que el monasterio fue puesto bajo la advocación del Sancti Spiritus pero no se conoce con seguridad la orden que profesaron y ni siquiera el emplazamiento pues, mientras algunos investigadores lo han situado cerca de Soria, en Tardesillas, otros apuntan que estuvo en la zona del que después fue convento de San Agustín, en las traseras del Augusto, para entendernos.

Solar de San Agustín en 2008, posible ubicación del monasterio. Autor Alberto Arribas.


jueves, 23 de enero de 2020

23/01/1970: Francisco Coullaut Varela coloca ocho esculturas en la fachada de la Diputación.

Unos meses antes el ayuntamiento de Almazán se había puesto en contacto con el reconocido escultor Federico Coullaut-Valera con el fin de encargarle una estatua de tamaño natural de Diego Laynez para ser colocada en la plaza Mayor de la villa, entonces plaza del General Franco. Aunque los honorarios del artista eran muy elevados, finalmente y gracias a la colaboración económica de la Diputación Provincial de Soria, pudieron pagarse las 495.000 pesetas (2.975 euros) que costó la obra que fue inaugurada en septiembre de 1971.
El trabajo de Coullaut Varela debió gustar a las autoridades provinciales ya que, en la sesión de 23 de enero de 1970, se aprobó encomendar al escultor la tarea de ejecutar las ocho esculturas que ahora hay en la fachada del palacio provincial, por un presupuesto de 1.950.000 pesetas (11.719 euros). Constituyen una serie de ocho imágenes en bronce, de tamaño natural, sobre pedestal de granito, que representan a sorianos o personas vinculadas con Soria, de especial relevancia: Francisco López de Gómara, el Juglar del Cid, Santa Cristina de Osma, Alfonso VIII, a un lateral de la fachada; y al otro lado: Pedro de Osma, sor María de Jesús de Ágreda, Diego Laynez y san Martín de Finojosa.
Que, ni son todos los que están, está claro, ni están todos lo que son. Pero la provincia está llena de plazas y lugares emblemáticos donde poder honrar a todos lo que se consideren ausentes. ¿Creéis que sobra o falta alguien?

Obra de Francisco Coullaut Varela en la fachada principal de la Diputación Provincial de Soria.
Fotografía: A. Arribas (2014).


lunes, 6 de enero de 2020

06/01/1790: El final del privilegio de los arneses.


Desde hacía muchos siglos (hay quien lo retrae hasta la época de Alfonso VIII pero no entraremos hoy a valorarlo) los caballeros sorianos tenían un extraño privilegio: “el de los arneses”, y que más o menos consistía en que cada monarca castellano durante el primer año de su reinado entregaba a los sorianos cien equipos de arneses o equipamientos completos para la guerra, es decir, "cien pares de Armas, Escudos, Capellinas, é Sillas", y con estas armas los sorianos se comprometían a servir a su monarca.
Ese privilegio fue permutado por la reina Isabel por algo mucho más práctico: el dinero que podían dedicar a conservar esas armas, adquirir unas nuevas o conservarlas adecuadamente, algo que durante siglos fue motivo de orgullo de los caballeros sorianos y que los conservaron en sus armerías como símbolo de su poder.
Finalmente, tal día como hoy de 1790, el rey Carlos IV cumplió con el viejo compromiso y entregó a los Doce Linajes 10.294 reales y 4 maravedíes, una ofrenda que sin saberlo acabó con toda una época ya que con el monarca desapareció este privilegio y que ya no se volvería a conceder.
Mientras tanto aquellos arneses medievales, que se habían conservado en mejor o peor estado durante siglos, perdieron interés y al final, convertidos en inútiles cachivaches y chatarra, fueron malvendidos a un chamarilero y que, sin saberlo, no compró unos trastos viejos a precio de saldo sino el orgullo de todo un pueblo.
Rueda de los Linajes según dibujo de Linajes Benigno de Diego en programa de fiestas de San Saturio 1978.


domingo, 27 de noviembre de 2016

27/11/1198 ~ Alfonso VIII confirma los privilegios de la Colegiata de Soria.

El edificio religioso más importante de la capital es la iglesia parroquial de San Pedro, antes colegiata, ahora Concatedral y probablemente la que menos feligreses tenga y de mayor edad. En cuanto a su historia, algunos historiadores han apuntado un origen visigodo y alguna documentación medieval poco creíble afirma que existía antes del año 777 lo que parece poco acertado. Más bien se estima que San Pedro al igual que la mayor parte de los templos aún existentes, fueron fundados a partir de la repoblación de Soria en los inicios del siglo XII.

Quizá desde su origen ya fuese concebido como el templo de mayor categoría, lo que justificaría los privilegios que gozó desde muy antiguo como el de ser elevada a colegiata y disponer de un cabildo cuyos miembros vivían en las instalaciones monacales del propio templo. En cualquier caso la conformación definitiva sería la que el rey Alfonso VIII le otorgó tal día como hoy de 1198, jornada en la que el monarca castellano firmó en Soria un privilegio en el que confirmaba todos los derechos dados a la Colegiata y a los frailes que la ocupaban, dándole así definitivamente la categoría de iglesia mayor de la entonces villa de Soria.


Concatedral de San Pedro desde a ladera del Mirón (Soria).

viernes, 11 de noviembre de 2016

11/11/1169 ~ Alfonso VIII alcanza la mayoría de edad al cumplir 14 años. Y su relación con Soria.

En la fecha de hoy se celebró al 14 cumpleaños del rey Alfonso VIII, motivo por el que se le otorgó la mayoría de edad, fue armado caballero y parece que fue entonces cuando se decidió que debía casarse, siendo la elegida la hija del rey Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania, la infanta Leonor de Plantagenet que entonces tenía diez años y que disfrutaba las dignidades de Duquesa de Anjou, Poitou y Aquitania, aunque sin duda será más conocida por ser hermana del celebérrimo rey Ricardo Corazón de León y del pérfido Juan Sin Tierra cuyas historias conocemos, seguro que mejor de las nuestras, al ser protagonistas de Robin Hood.

El matrimonio se celebró al año siguiente en Tarazona y de regreso a Castilla es casi seguro que el séquito real pasara por Soria, población a la que el monarca debía su corona y tal vez la vida. En esta sección ya hemos hablado mucho del agradecimiento del monarca a los sorianos y de su hipotética relación con los privilegios exclusivos disfrutados por los sorianos desde la Edad Media, aunque con seguridad sabemos muy poco debido a la ausencia documental y su concesión por parte del rey puede ser probable pero con seguridad no puede afirmarse y entran más dentro de la mitología que de la Historia.

Una de esas leyendas sorianas avaladas con mayor o menor rigor histórico, viene a decir que a su paso por Soria los reyes (él quince años, ella once) quisieron manifestar su agradecimiento a los sorianos y tomaron la decisión de reformar la ya existente iglesia parroquial de Santo Tomé (hoy Santo Domingo) y que suponemos sería entonces un sencillo templo, dotándola de la monumental fachada que hoy seguimos disfrutando. Para ello encargaron el proyecto a unos canteros y arquitectos aquitanios, lo que explicaría la semejanza de la fachada soriana con la de Notre Dame de Poitiers, una zona del sudoeste francés que Leonor había recibido como dote por parte de su madre. La leyenda, más que la Historia, se empeña en decir que Alfonso y Leonor decidieron colocar en las enjutas de la portada dos efigies suyas correspondientes a las dos figuras antropomorfas que, muy erosionadas, siguen allí colocadas después de ochocientos años.  La erosión del conjunto no permite confirmar si llevan corona pero la de la izquierda parece llevar en sus manos lo que puede ser un cetro real.

También y relacionado con esa tradición entre la mitología y la realidad, se achaca a la influencia de la reina Leonor en los relieves de los altares de San Miguel en Almazán y de las pinturas de la soriana iglesia de San Nicolás que representan el asesinato (ordenado por el padre de Leonor) de Santo Tomás de Canterbury, un tema recurrente en las iglesias anglosajonas de la época pero casi excepcional en las iglesias de los reinos hispánicos.

Todo es posible pero nada se puede demostrar.
 
Portada de la fachada de la iglesia de Santo Domingo (Soria).


domingo, 25 de septiembre de 2016

06/10/1214 ~ Muere el rey Alfonso VIII de Castilla

El 6 de octubre en la aldea abulense de Gutierre Muñoz y a los cincuenta y nueve años de edad muere el rey Alfonso VIII de Castilla que fue enterrado en el monasterio burgalés de las Huelgas. Buena parte de su agitada vida se desarrolló en Soria lo que ha dado pie a noticias, leyendas y muchos malentendidos que vamos a intentar desentrañar sin ahondar excesivamente en un complejo asunto plagado de matices y que se extendió durante años.

Alfonso VIII nació en 1155, y hay quien dice que pudo hacerlo en Soria pues sus padres pasaban aquí largas temporadas. Lo que sí sabemos con seguridad es que enseguida quedó huérfano pues al poco tiempo murió su madre doña Blanca y su padre, el rey Sancho III de Castilla “el Deseado”, cuando el niño apenas contaba con tres años de edad.

Por aquel entonces Castilla y León estaban divididos en dos reinos siendo el rey leonés Fernando II, tío de nuestro Alfonso. La situación castellana era muy complicada pues a Castilla la ansiaban los leoneses por el oeste, el rey Sancho VI de Navarra y Alfonso II de Aragón por el este, además de los almohades que amenazaban por el sur, pero quizá el principal problema estaba en el interior pues las dos familias más poderosas del reino, los Lara y los Castro, estaban enfrentadas.

Conocedor de esta situación, antes de morir el rey Sancho III dispuso que el que había sido su propio ayo y tutor, don Gutiérrez Fernández de Castro, lo fuese también de su hijo Alfonso. Sin embargo no les dio a los Castro todo el poder pues la regencia del reino se la dejó a don Manrique de Lara, representante de la otra familia. Los Lara no se fiaban del rey de León y mucho menos de los Castro pues pensaban que podían influir para enfrentarles con Alfonso por lo urdieron un plan en el que consiguieron hacerse pacíficamente con el rey niño. Cuando los Castro se dieron cuenta de que habían sido engañados acudieron a León buscando ayuda del rey Fernando II que se creía con derechos sobre la corona de Castilla pues ya se otorgaba el título de Hispaniarum Rex.

Al conocer la alianza del rey de León con los Castro, los Lara se replegaron con la intención de darles tiempo a pensar una maniobra y en espera de la decisión del rey leonés llevaron al niño rey hasta Soria, probablemente seguros de la lealtad de los sorianos y por ser el punto castellano más alejado de León. Sabemos que en ese tiempo Alfonso VIII se alojó en las casas de los Santa Cruz, parientes de los Lara y leales a su causa.

Fernando II de León acudió a Burgos donde se celebraban Cortes y exigió a los Lara la entrega del niño bajo la promesa de que se convertiría en el tutor de su sobrino si bien parece seguro que sus intenciones eran otras, como mínimo la de convertir a Alfonso en vasallo suyo aunque hay fundadas sospechas para pensar que podría haberle mandado asesinar pues sin lugar a dudas esa era la mejor solución para él y sus aspiraciones. Los Lara se negaron a entregar al niño y no revelaron el lugar en el que lo escondían si bien los espías del leonés localizaron al niño rey en el barrio de la Santa Cruz de Soria a donde el de León acudió con su ejército.

En el año 1162 el rey Alfonso era un despreocupado niño de siete años más pendiente de sus juegos junto al Duero que de los asuntos de estado. Su responsable y tutor de entonces don Pedro Núñez de Fuentearmegil de la casa de los Santa Cruz, al enterarse de la inminente llegada del rey de León decidió huir apresuradamente con el niño. Llegó primero a San Esteban de Gormaz y de ahí a Atienza donde se lo entregó a los Lara diciéndoles “Libre os lo damos, guardadle libre”.

Apenas sabemos nada de la Soria de la época pero estamos convencidos de que toda la población sería consciente de los riesgos que habían asumido cobijando al rey de Castilla y que algunos lo pagaran caro, razón por la que ya pasado el peligro, el rey Alfonso VIII no olvidó los favores recibidos y concedió a Soria un trato preferente y varios honores de lo que ya hemos hablado y de los seguiremos hablando.


Escultura de Alfonso VIII obra de Federico Collaut Varela (1972) para la fachada principal de la Diputación provincial de Soria.

martes, 19 de julio de 2016

19/07/1195: Batallas para la Reconsquista

En estos años el proceso conocido como Reconquista avanzaba muy despacio y casi se puede decir que incuso retrocedía en contra de los intereses cristianos pues el rey de Marruecos Mahomed Ibn Yacub había formado un gran ejército y desembarcado en el sur de la península con la intención de extenderse hacia el norte.

El rey castellano Alfonso VIII estaba enfrentado con los reinos cristianos vecinos pero ante el inminente peligro que les venía encima hizo un esfuerzo diplomático y logró pactar una alianza militar con los reyes de León y de Navarra para enfrentarse juntos a los musulmanes.

El ejército cristiano era formidable. Pese a eso, había recelos comunes, escasa comunicación, ansias de gloria de uno y desconfianzas de otros. Todo ello hizo que el rey castellano iniciase unilateralmente el combate sin el auxilio leonés y navarro. El 19 de julio de 1195, atacó a los musulmanes en Alarcos donde fue derrotado lo que supuso que la zona de La Mancha pasara de nuevo a manos musulmanas.

Los navarros y leoneses entendieron que la derrota de Alarcos había sido el justo castigo divino a la libidinosa vida que mantenía el rey Alfonso, casado con Leonor pero viviendo en Toledo con su amancebada la judía Raquel. La derrota rompió las relaciones diplomáticas entre los tres reinos y supuso una importante debilidad para Castilla a la que alguno quiso sacar interés.

El rey navarro Sancho VII “el Fuerte”, además de reprobarle a Alfonso la derrota de Alarcos, como se sentía cercado por Castilla y por Aragón aprovechó la debilidad de su enemigo y decidió entrar con su ejército en Castilla arrasando Soria y Almazán «matando et quemado et robando todo quanto fallaban» quedando estas zonas prácticamente despobladas. A raíz de este ataque a Soria se decidió construir o afianzar el Castillo y las murallas que pudieran existir previamente.

De lo cual, se plantean varias hipótesis:

Una dice que fue el propio rey navarro el que se asentó en Soria y construiría la parte más antigua del castillo dotándolo de doble muralla y de barbacana. Hay quien dice incluso que fue en estos momentos cuando el navarro puso al castillo el nombre de Oria y a una población cercana la llamó Garray, ambos nombres de origen vasco.

Otros historiadores creen que Soria hasta entonces carecía de murallas y que como consecuencia de aquel ataque sus habitantes se dieron cuenta de la necesidad de construir una muralla que les protegiese y serían ellos quienes iniciaran la construcción de un cerco amurallado, una posibilidad un tanto extraña sin contar con el apoyo y permiso de su rey.

Finalmente, la hipótesis más aceptada es que para favorecer la tierra soriana a la que tanto debía y que tanto sufrió por las malas decisiones tomadas, el rey Alfonso VIII adoptaría algunas medidas de discriminación positiva, como se dice ahora, y sería en estos momentos cuando el rey decidió amurallar Soria y concederle unas serie de derechos y privilegios especiales recogidos en un Fuero propio y exclusivo. Esta iniciativa de construir el Castillo de Soria sería la razón por la que la cabeza de este monarca figura hoy en el escudo de la ciudad, en lo alto, saliendo a caballo por la puerta, e incuso sea el personaje que ocupa el centro de la rueda de los Linajes.


Escudo de la ciudad troquelado en la campana de la hoy iglesia de la Mayor, uno de los más antiguos que se conservan, fechado hacia 1530. La principal diferencia con el actual es que en lugar de estar la cabeza real sobre el castillo la figura del rey aparece a caballo saliendo por la puerta.
Foto de una postal editada por Miguel Moreno hacia 1982.

martes, 31 de mayo de 2016

Escudo de los Doce Linajes de Soria

31/05/1632: El 31 de mayo de 1632, la correspondiente Junta de la Diputación de los Linajes acordó varios temas relacionados con la construcción de su nueva sede. Entre ellos, el proyecto original para colocar sus escudos de armas en la fachada de su palacio hoy sede del Ayuntamiento de Soria.

En esa jornada acordaron un nuevo “logotipo” formado por los escudos de armas de las doce casas troncales y dispusieron un diseño en forma circular para evitar que nadie ocupe el primer o el último lugar y cuyo orden en la rueda fue sorteado para hacer hincapié en la igualdad de todas las casas. Diseño que, por otro lado, inevitablemente lleva a evocar el mito de los Caballeros de la Tabla Redonda.
En el círculo central dispusieron la colocación de un caballero con yelmo y armadura montado a caballo que puede representarles a todos ellos o bien representar al rey Alfonso VIII, el de las Navas. Tan vinculado a la ciudad que se le considera un soriano más.

No sabemos si antes ya disponían de un escudo de armas, y si lo hubo si pudo ser el escudo con el rey a caballo saliendo del Castillo que hay en la campana de San Gil (hacia 1530). Parece que la ciudad ya usaba la forma tradicional con el Castillo bajo la cabeza del rey, que se usa al menos desde mediados del siglo XVI.


Escudo de armas de los Doce Linajes en la fachada de la que fue su sede (Ayuntamiento de Soria), esculpido por el cantero Martín de Solano en 1632.

lunes, 23 de mayo de 2016

Cofradía de los Recueros

23/05/1300: El 23 de mayo, el rey confirma los privilegios de la Cofradía de los Recueros.

Hoy al igual que ayer, lo primero será ofrecer la definición pues no es palabra de uso común en nuestro tiempo. Recuero es lo mismo que arriero, es decir, el que lleva la recua o conjunto de animales de carga que sirve para transportar mercancías a lomos, no en carros, y las recuas de Soria debieron ser muy importantes para el desarrollo de la actividad mercantil del reino de Castilla pues sabemos que como “Cofradía de San Hipólito o de los Recueros” existe al menos desde 1219 siendo la primera cofradía gremial de España de la que se tiene conocimiento, aunque probablemente existiese anteriormente, y quizá guarde relación con algún privilegio otorgado pero no conocido por el rey Alfonso VIII pues la advocación elegida, San Hipólito, era la preferida por este monarca al ser el del día de su onomástica. Posteriormente, esta cofradía se fusionó con la de San Miguel o de los tenderos.

De su existencia segura se sabe por un privilegio del rey Fernando III en el que autoriza a los recueros sorianos a poder traer de fuera y comerciar en Soria vino sin que se lo pudiera prohibir el concejo, si bien se determina que la cofradía debería nombrar a cuatro o seis hombres buenos para que con un caballero nombrado por el concejo o por el rey se encargasen de reconocer las medidas con las que vendían ese vino. Con el tiempo además se les facultaron otros privilegios como los de llevar ciertos derechos en las medidas de pan, vino, aceite y pesas para la venta de productos al peso.

En época medieval, la separación entre el mundo seglar y el religioso era impensable y no se concebía la realización de una empresa, actividad o incluso batalla sin la protección de un santo lo que hizo que las agrupaciones gremiales de trabajadores de un mismo sector se realizara organizándose en una cofradía bajo a la advocación de un santo y con sede en una iglesia, y aunque sus miembros o cofrades organizasen misas y participasen en procesiones, más que un órgano devoto o penitencial eran agrupaciones de trabajadores de un mismo sector que se unían para defender sus intereses.

Como trabajadores manuales que eran no pertenecían a la nobleza, más bien al Común de Pecheros de Hombres Buenos y es probable que sus integrantes formaran parte de los órganos de representación e esta institución pues durante mucho tiempo el Común celebraba sus asambleas en la sala de San Hipólito de la iglesia parroquia de San Miguel de Montenegro


La postal de Aurelio Rioja no nos permite confirmar si el personaje de la fotografía llevaba una recua o un único animal pero estamos convencidos de que la fotografía podría reflejar perfectamente tanto a un recuero de los inicios del siglo XX, cuando se tomó, que a su antecesor del siglo XIII, y es que el transporte de mercancías ha cambiado más en cincuenta años que en los ochocientos anteriores.

domingo, 22 de mayo de 2016

Tributo Real a Los Doce Linajes

22/05/1761: En esta jornada, el rey Carlos III abonó a los Doce Linajes la cantidad acostumbrada en concepto de “arneses”. Dinero que fue empleado para sanear su casa y su sala de armas. Pero ¿qué es eso de los arneses? Vamos a verlo.

El Diccionario de la Real Academia nos ofrece varios significados y, entre otros, el que nos interesa es el que dice que arnés es el conjunto de armas que se acomodaban al cuerpo, asegurándolas con correas y hebillas, acepción que se extiende también a las guarniciones propias y de las caballerías.
Es la definición que nos interesa puesto que eso es lo que guardaban los linajes. Un conjunto de antiguas protecciones para que los sorianos se equiparan en la guerra defendiendo al rey.

Este privilegio, atribuido supuestamente al rey Alfonso VIII pero con toda seguridad a Sancho IV en 1293. Consistía en que cada nuevo monarca castellano debía entregar durante su primer año de reinado cien equipos completos de guerra tanto para montura como caballero. Constituye un extraño privilegio que –dicen– no tiene igual en la Castilla medieval y cuya custodia pudo ser uno de los motivos que hicieron surgir la institución de los Doce Linajes. Los monarcas castellanos cumplieron con esta obligación hasta que los Reyes Católicos decidieron alterar el contenido del privilegio que fue sustituido por uno  más práctico: dinero. Concretamente trescientos cincuenta mil maravedíes. Eso sí, a cambio de que los sorianos tuvieran siempre listos para el combate a cien caballeros.
                      
Los arneses se mantuvieron durante siglos en mejor o peor estado, de lo que hay abundantes noticias en las actas de la Diputación de los Linajes. El decadente final de la institución hizo que aquellos equipos de guerra que un día fueron la envidia de Castilla, terminaran estropeándose hasta que sólo los quiso por cuatro perras un chamarilero que no fue consciente de los kilos de Historia que portaba.


Foto: Postal con la rueda de los Doce Linajes.

martes, 12 de abril de 2016

12/04/1157: En esta fecha se produce la primera mención de algunos lugares como Soto de Suso (actual Sotos del Burgo) y de Ucero como punto de ubicación del primero Villam de Soto Suso quae sita inter Oxona et Ucero. Se trata de un documento de donación de Soto al obispo don Juan. El documento se firmó el 12 de abril y dicen que por Alfonso VIII. No obstante, este monarca tendría dos años y aún no sería rey. Loperráez dice que el donante fue el rey Sancho “el Deseado” dando a entender que el documento se hizo en presencia del futuro Alfonso VIII pero por parte de su padre Sancho III. Gonzalo Martínez Díez en Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura castellana (Editora Nacional, Madrid 1.983, página 82) afirma que por aquel entonces ya existía la Comunidad de Villa y Tierra de Ucero.

Foto: Vista aérea del castillo y de la villa de Ucero (Soria).

Fuente foto: http://ucero.tk

lunes, 4 de abril de 2016

04/04/1284: Estando en Sevilla tal día como hoy muere el rey Alfonso X de Castilla.

Alfonso nació en 1221, hijo de Fernando III y de Beatriz de Suavia. Su reinado se caracterizó por su hacer político pero también por su amor por la música, la poesía, la cultura y las artes en general lo que le causó su sobrenombre “El Sabio”. En lo militar dio un gran impulsó a la Reconquista ocupando algunas plazas importantes en la zona andaluza y murciana y en lo político fue un gran legislador.

En lo que respecta a nuestra tierra, visitó Soria en varias ocasiones permaneciendo algunas temporadas desde donde firmó mucha documentación y, particularmente, Ágreda adonde acudió a firmar un tratado de paz y, en otra ocasión, a recoger a su prometida doña Violante, hija del rey de Aragón. Promovió la creación de la Mesta de gran vinculación soriana pues podemos decir que los pastores de estas tierras fueron pioneros de la práctica de la trashumancia y asumieron un papel protagonista en la creación de esa institución ganadera dando nombre a alguna de las más importantes cañadas. Pero los sorianos también debemos recordar el famoso padrón de vecinos de 1270 y que tanta información nos ha proporcionado, así como, los privilegios concedidos.

Sin embargo, una de las medidas más controvertidas de este monarca y que llevó a cabo tanto en Soria como en otras poblaciones castellanas, fue su intento de sustituir el Fuero Extenso de Alfonso VIII, con todos sus derechos y particularidades, por el Fuero Real lo que suponía una merma de algunos derechos tradicionales de los sorianos.


Foto: Escultura de Alfonso X en la escalinata de la Biblioteca Nacional de España.