Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Saavedra Moragas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Saavedra Moragas. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de septiembre de 2020

22/09/1853: Eduardo Saavedra y Moragas abandona Soria.

En la fecha de hoy Eduardo Saavedra, entonces un joven de veinticuatro años de edad pero ya con una destacada experiencia profesional, se ve obligado a abandonar la provincia de Soria para marchar a Madrid como profesor de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid, pero aunque sólo pasó dos años entre nosotros, sus contribuciones le hacen merecedor de que aun hoy sigamos recordándolo.

Nacido en Tarragona en 1828, cursó estudió de ingeniero de caminos, canales y puertos siendo su primer destino profesional el de la Jefatura provincial de Obras Públicas de Soria donde comenzó a trabajar estableciendo las primeras redes viarias de la provincia e interesándose por todo lo soriano, especialmente lo relacionado con la Historia y con su especialidad, las carreteras y sus antecesoras las vías romanas.

Por su faceta profesional Saavedra merece nuestros elogios por ser quien trazó el esbozo general de la línea férrea Torralba-Soria con sus puentes y vías además de las principales carreteras nacionales de la provincia, pero en esta sección queremos destacar sobre todo su faceta de hombre ilustrado amante del Arte y de la Historia y que quiso aplicar desinteresadamente sus conocimientos para ayudar en la conservación de los Arcos de San Juan de Duero, en el trazado inicial de los planos del Museo Numantino pero sobre todo para lo que creemos fue su máxima aportación científica, el descubrimiento de Numancia.

Es posible que usar la palabra “descubridor” genere sorpresas pero fue así. Hasta entonces el emplazamiento de Numancia se lo disputaban varios lugares y más que un lugar Numancia era una leyenda, una ensoñación mitológica como pueda serlo hoy la Atlántida, En Soria nadie tenía dudas en situarla en el cerro de la Muela pero parte de la comunidad científica creía a pies juntillas que Numancia estaba en Zamora o en otros emplazamientos muy dispares. Los estudios e investigaciones de las fuentes clásicas permitieron a Eduardo Saavedra identificar con seguridad una serie de ciudades antiguas situadas en torno a la vía romana de Uxama a Augustóbriga, por lo que tras analizar su recorrido y calcular las distancias, demostró científicamente y sin lugar a dudas que el único emplazamiento posible de Numancia era, es donde esa vía cruzaba el Duero era en el cerro de la Muela de Garray.

Este y otros estudios acrecentaron el prestigio de Eduardo Saavedra como historiador y le hiciesen merecedor de ser nombrado miembro de la Real Academia de Historia de la que llegó a ser presidente y uno de los primeros excavadores en Numancia, aunque también hay que recoger una mácula y es que siguiendo la execrable costumbre de otros historiadores como Loperráez (caso del que hablaremos en otra ocasión) cada nuevo académico tenía por costumbre donar a esa institución algún valioso documento que no era de su propiedad, y para ello Saavedra eligió el Censo de vecinos de Soria de 1270 que hoy se encuentra a disposición de los investigadores en Madrid.

Retrato de Eduardo Saavedra y Moragas, tomado de www3.uah.es



domingo, 10 de mayo de 2020

10/09/1906: Constitución de la Comisión de excavaciones en Numancia.


El año anterior el arqueólogo alemán Schulten había iniciado su campaña de excavaciones en Numancia. Pero, la falta de acuerdo con los propietarios de las entonces fincas de labor que obligó a cubrir lo excavado, unido a cierto resentimiento chovinista contra el alemán y al hecho de que mandase a Alemania algunas piezas para su mejor estudio, hizo que el asunto de las excavaciones numantinas llegara al Gobierno que tuvo que intervenir para proteger el patrimonio y decidió crear la Comisión de excavaciones en Numancia con el fin de “dirigir los trabajos, estudios y excavaciones para el descubrimiento de las ruinas de la ciudad de Numancia, así como de la conservación de las ruinas y de los objetos que se encuentren”.


     Aquella Comisión se constituyó tal día como hoy de 1906 y estuvo formada Eduardo Saavedra Moragas, como presidente, y Juan Catalina García, como vicepresidente, ambos miembros de la Real Academia de la Historia; Manuel Aníbal Álvarez, como secretario, y Mariano Granados Campos, como vicesecretario y representante de la Comisión de Monumentos de Soria.
     Schulten regresó a Soria aquel verano y, aunque devolvió algunos materiales que se había llevado para estudiar a Alemania, se le prohibió volver a excavar en Numancia por lo que decidió continuar sus investigaciones arqueológicas en los emplazamientos de los campamentos romanos de Escipión. La Comisión se reservó la investigación arqueológica de Numancia y se dedicó a extraer grandes cantidades de materiales que pronto colmataron la caseta del yacimiento y que pasaron a guardarse en una habitación cedida en el domicilio el alcalde de Garray, lo que constituyó el primitivo germen de un futuro Museo Numantino de cuya conveniencia ya se empezaba a hablar.

Excavaciones de Numancia hacia 1920, fotografía de Wunderlich, col. particular.


viernes, 1 de mayo de 2020

01/05/1906: Constitución de la Comisión de Excavaciones de Numancia.


El año anterior, el arqueólogo alemán Adolf Schulten había comenzado a excavar en Numancia, pero la falta de acuerdo con los propietarios de las entonces fincas de labor hizo que se volviesen a tapar las excavaciones, lo que, unido a cierto resentimiento chovinista contra el alemán y al hecho de que mandase a Alemania algunas piezas para su mejor estudio, hizo que el asunto de las excavaciones numantinas llegara al Gobierno que tuvo que intervenir quizá más para proteger el honor patrio que el patrimonio histórico.


     A finales de marzo de 1906 y por una Real Orden se decidió que las investigaciones arqueológicas de Numancia se desarrollaran únicamente desde un organismo creado específicamente para ello, la Comisión de excavaciones en Numancia, con el fin de “dirigir los trabajos, estudios y excavaciones para el descubrimiento de las ruinas de la ciudad de Numancia, así como de la conservación de las ruinas y de los objetos que se encuentren”, y que estaría formada por dos miembros de la Real Academia de la Historia (Eduardo Saavedra Moragas y Juan Catalina García López), uno de la de Bellas Artes de San Fernando (José Ramón Mélida Alinari), tres de la Comisión de Monumentos de Soria (Teodoro Ramírez Rojas, Mariano Granados Campos y Juan José García García) y un arquitecto elegido por el propio ministerio (Manuel Aníbal Álvarez).
     La Comisión de Excavaciones de Numancia quedó formalmente constituida el 1 de mayo de 1906 y, diez días después, se nombraron los cargos quedando Eduardo Saavedra Moragas, como presidente; Juan Catalina García, como vicepresidente; Manuel Aníbal Álvarez, como secretario; y Mariano Granados Campos, como vicesecretario. A partir de esta fecha los estudios, excavaciones e investigaciones arqueológicas en Numancia se desarrollaron de forma más o menos interrumpida, pero casi constante, hasta la actualidad, siendo aquellos primeros hallazgos los que sensibilizaron a los sorianos de la conveniencia de disponer de un Museo Numantino.

Vista aérea de Numancia hacia 1917. Autor Gallarza y Victoria, recogida en el libro de Tomás Pérez Frías Fotógrafos y fotografías (Soria 1860-1936), Soria 2013, ediciones de la Excma. Diputación Provincial.