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viernes, 17 de abril de 2020

17/04/975: La batalla de Gormaz.


En ese último cuarto del siglo X la frontera entre el territorio musulmán y el cristiano era una imprecisa línea que atravesaba la provincia de Soria auque la situación era de relativa calma ya que ambos bandos había firmado una tregua algunos años antes.

        En el año 974, el califa cordobés Al-Hakam II mandó la flor y nata de sus huestes militares al norte de África para luchar contra los enemigos que allí tenía y, siendo los monarcas cristianos conscientes de esta debilidad, trataron de engañarle mandando a unos embajadores a renovar las treguas mientras que al mismo tiempo ellos atacaban y ocupaban algunas plazas musulmanas como la de Deza, intentándolo también con Almenar, causando muchas bajas a los musulmanes, y dirigiéndose a tomar Gormaz, pues la plaza de Medinaceli les pareció inexpugnable.
        Cuando se enteró Al-Hakam, dispuso el regreso inmediato de sus fuerzas militares a la península con el general Galib al mando, y mientras los cristianos se desplegaron por la frontera, actual provincia de Soria, llegando a sitiar la inexpugnable fortaleza islámica de Gormaz tal día como hoy del año 975.
        Los cronistas árabes dicen que fueron sesenta mil soldados cristianos de los reinos de León y Navarra, además del Conde de Castilla y los señores de Álava y Peñafiel, los que participaron en el sitio de Gormaz durante tres meses, concretamente hasta que el general Galib, con sus tropas acuarteladas en el castillo de Baraona, marchó hasta Gormaz. Allí, la acción conjunta de las tropas sitiadas, unidas a los refuerzos de Galib, causaron, la que posiblemente fue, la mayor matanza producida en esta fortaleza, derrotó a los cristianos que tuvieron que abandonar el cerco y huir en desbandada hasta Langa de Duero donde Galib les alcanzó acabando con gran número de ellos.

Imagen actual del arco califal de la fortaleza de Gormaz, por Alberto Arribas.

sábado, 26 de noviembre de 2016

26/11/1993 ~ Se publica la declaración de BIC para la iglesia de Deza.

El BOE de 26 de noviembre de 1993 publicó la orden de la Junta de Castilla y León de 28 de octubre por la que declaraba Bien de Interés Cultural (BIC) a la iglesia parroquial de Deza.

La iglesia parroquial de Deza es un templo del tipo salón como la concatedral de San Pedro de Soria o la colegiata de Berlanga de Duero, es decir, tiene una estructura de tres naves de igual altura que aparece dividida por pilares cilíndricos que se unen formando arcos formeros de medio punto o ligeramente apuntados, bóvedas de crucería con claves decoradas y que culmina en capilla mayor de planta poligonal. A los pies y sobre arco escarzano, se encuentra el coro, Fue realizada a partir de 1540, probablemente sobre otro templo anterior del que nada ha quedado, a cargo del maestro cantero Juan del Pozo con intervención de otros destacados de la época como Pedro de Naveda Francisco y Juan Marrón, quienes elevaron este austero templo exterior de sillar, sillarejo y mampostería, pero con un interior espléndido.

La portada se abre en la nave del lado de la Epístola en arco de medio punto con rosca fileteada sobre pequeñas pilastras cajeadas, enmarcado por columnas jónicas que soportan un trozo de entablamento en el que figura la fecha "1564". Las enjutas se ornan con espejos convexos, en lugar de medallones, y sobre el entablamento, en la línea de las columnas, aparecen remates a modo de florones. En la parte superior hay una hornacina cubierta por una venera y enmarcada por pilastrillas. Todo coronado por frontón.

La torre campanario fue realizada por Juan Marrón entre 1599 a 1612, aparece junto a la cabecera del templo y sobre la sacristía. Consta de tres cuerpos, el inferior de mampostería con sillares en las esquinas, y los dos superiores de sillería, abierta en cada lado del prisma por vanos de medio punto entre pilastras toscanas. Coronan las esquinas de la torre otros tantos pináculos de piedra. La sacristía tiene planta rectangular en la que cada uno de sus lados leva un arco y se cubre con bóveda de crucería.

Toda la iglesia está calada de capillitas, algunas decoradas con retablos del XVI y nichos funerarios que entre otros, parece que contienen los restos de San Martín de Finojosa.
 

Portada de la iglesia de Deza (Soria).

lunes, 7 de noviembre de 2016

07/11/1599 ~ Nace Pedro de Cicarte Pérez, artista del barroco soriano.

En el día de hoy nació en El Burgo de Osma Pedro de Cicarte Pérez, uno de los polifacéticos artistas del barroco soriano especializado en el diseño y construcción de retablos, sillerías, puertas, escultura de imágenes y construcción de mobiliario eclesiástico general empleado todavía en muchos templos sorianos.

Su padre, con el mismo nombre y profesión, estaba casado con Marina Pérez y como todas las sagas de arquitectos y entabladores de retablos, formaban familias de carácter casi endogámico pues las hijas del maestro acostumbraban a casarse con los aprendices, y muchas veces de carácter nómada pues era común residir temporalmente en los lugares en los que conseguían trabajo. En este contexto, Pedro de Cicarte Pérez se formaría inicialmente de la mano de su padre aunque el análisis comparativo de su obra muestra una clara influencia del también artista entallador Mateo Olmos, lo que se explica pues este último estaba casado con Clara Cicarte Pérez, hermana de Pedro.

Con el taller familiar, Cicarte Pérez trabajaría en la construcción de retablos e imágenes de Cortos, Blacos, Paresdesrroyas o Almajano. Con su cuñado construyó el retablo mayor del convento de San Francisco en San Esteban de Gormaz y el retablo mayor de la parroquial de Hontoria del Pinar. En solitario trabajó en el retablo mayor de la iglesia de Canos, y en el retablo mayor de la parroquia de Deza. En la capital trabajó en el desaparecido retablo mayor de El Espino y elaboró las trazas del retablo de la capilla de San Saturio de la Concatedral de San Pedro donde también construyó las puertas. Probablemente a su mano se deben total o parcialmente muchas más obras en la que se intuye su personal estilo pero la desaparición de muchos archivos y la escasez de investigadores no nos permiten identificar con seguridad más ejemplos de la obra de este artista fallecido en 1666 y enterrado en la Concatedral de San Pedro.


Retablo mayor de la iglesia parroquial de Deza (Soria).

jueves, 1 de septiembre de 2016

02/09/974 ~ Tratado de paz en tiempo de guerra.

Los cristianos y musulmanes hispanos llevaban algún tiempo bajo un tratado de paz por lo que el responsable militar de las tropas cordobesas, el militar Galib, decidió abandonar la península para marchar a guerrear al norte de África donde los enemigos del califa trataban de hostigarles.

Cuando el conde de Castilla Garcí Fernández tuvo conocimiento de esa situación entendió que era la ocasión propicia para atacar al enemigo pero para guardar las formas y que sus planes no se supieran, al mismo tiempo mandó a Córdoba a unos diplomáticos con la misión de volver a negociar las condiciones de la paz que seguían disfrutando en esos momentos y que de antemano sabía que se rompería.

Fue el 2 de septiembre de este año cuando un ejército de castellanos, navarros y aragoneses rompió la tregua atacando y tomando algunas plazas de lo que es ahora el sur de la provincia como Deza, que fue conquistada. La coalición cristiana intentó tomar Almenar pero fueron repelidos, pasaron de largo por Medinaceli al considerarla inexpugnable y se dirigieron a intentar tomar Gormaz pero tampoco lo consiguieron.

Una semana después la noticia de estos ataques llegó hasta Córdoba donde seguían negociándose las condiciones de una tregua que ya se había roto. El califa ordenó la expulsión de los diplomáticos que como se negaron a abandonar su reino fueron encarcelados. También mandó mensaje a Galib para que regresara de inmediato lo que hizo en tan sólo diez días dando comienzo un campaña para recuperar lo perdido y asegurar las plazas lo que originó algunas de las épicas batallas de todo el periodo de la Reconquista como la de Fash Albaracat, la que dio origen al romance de los Siete Infantes de Lara, el sitio de Gormaz o la leyenda de Vidas Pascual.

Escudos en el sepulcro de Vidas Pascual junto a la puerta de entrada a la iglesia del Rivero de San Esteban de Gormaz (Soria). Dibujo de Isidro Gil recogido en la Historia de Soria de Nicolás Rabal (1889).

Cuenta la leyenda que mientras Vidas Pascual permanecía orando antes de la batalla, un ángel se presentó en el frente como si fuera él, luchando con sus armas e infringiendo una gran derrota a los moros. 

domingo, 17 de abril de 2016

17/04/975: En esta época los reinos cristianos y musulmanes de la península había acordado una tregua que se extendía desde hacía algunos años. Pero cuando los cristianos tuvieron conocimiento de que el general enemigo Galib se había marchado con parte de sus tropas, a luchar en el norte de África contra los enemigos del califa, entendieron esta ausencia como una debilidad. Circunstancia que podían aprovechar en su beneficio por lo que el conde de Castilla, el rey de León y el rey de Navarra idearon un complejo plan militar que incluía mentiras, traiciones y, por supuesto, la ruptura unilateral y sin aviso previo de la tregua.

Mientras enviaban sus embajadores a Córdoba para negociar una paz, que de antemano pretendían romper, sus tropas se desplegaron por la frontera y  conquistaron Deza. Lo intentaron también con Almenar pero  no se atrevieron. Desestimaron la plaza de Medinaceli a la que consideraban como una fortaleza inexpugnable. Y se fijaron entonces en Gormaz, auténtico centro de mando militar del enemigo, pero tan poderosa fortaleza sólo se podían tomar de una forma: sitiándola. Se calcula que fue en esta jornada de abril del año 975 cuando las tropas de la coalición cristiana llegaron a Gormaz y se desplegaron rodeándola y cerrando sus accesos.

Mientras tanto el general Galib fue urgido a regresar de inmediato a la península para encabezar sus tropas que para ganar tiempo ya habían recibido la orden de desplazarse hacia la frontera del Duero en tierras sorianas.

Las crónicas de los cordobeses cuentan que fueron sesenta mil los cristianos que sitiaron Gormaz. Una cifra que parece algo exagerada pues la mejor forma de ensalzar una victoria es engrandecer al enemigo.
Tras tres meses de sitio, una maniobra conjunta entre las tropas de Galib y las que permanecían sitiadas en el interior de Gormaz presentaron frente a la coalición cristiana causándoles tal derrota que tuvieron que abandonar el cerco y huir en desbandada, siendo perseguidos por los cordobeses que cerca de Langa les capturaron y masacraron.

Puente con arco y castillo de Gormaz (Soria).

Histórica foto atribuida a Tiburcio Crespo Palomar, JCyL,, AHPSo nº 1357, archivo Carrascosa.