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lunes, 24 de febrero de 2020

24/02/1923: Dos mecenas sorianos en el olvido.


En alguna ocasión ya nos hemos referido a dos eminentes sorianos cuyo olvido general es la peor ofensa que podemos hacer a su memoria y que desde aquí tratamos humildemente enmendar. Nos referimos a los hermanos Hermenegildo y Eusebio García Sanz, dos royanos nacidos a mediados del siglo XIX que, como tantos otros paisanos nuestros, se vieron obligados a emigrar a La Argentina –así, con artículo según acostumbraban a decir entonces- a buscarse la vida y donde, a base de trabajo, esfuerzo y tesón, lograron hacer una gran fortuna.
            Casi todos los indianos de los pueblos sorianos se agruparon en diversas sociedades filantrópicas para dotar a sus pueblos natales de obras de carácter público como: escuelas o fuentes, pavimentar calles o construir trinquetes. Pero los hermanos García Sanz, además, decidieron patrocinar directamente y con sus propios recursos diversas instituciones como el asilo-colegio de niñas en El Royo y Derroñadas; promovieron económicamente la instalación en Soria de las Siervas de Jesús y del colegio de los padres Franciscanos; e impulsaron diversas becas de estudio para niños necesitados.
            Hoy hace 97 años que estos hermanos instituyeron en Derroñadas la fundación del Asilo de Ancianos y Colegio de Niñas de los Sagrados Corazones, dos instituciones dotadas por ellos y mantenidas por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Asilo y Escuela se instalaron en el edificio cedido por los fundadores. La escuela formó a niñas de todas las clases sociales, incluyendo en régimen gratuito o semigratuito a las de familias de Derroñadas, El Royo y pueblos de la comarca que contaban con pocos o escasos recursos.
            Lo dicho, dos personajes casi desconocidos cuya iniciativa y generosidad sirvió para mejorar la formación de miles de sorianos que a lo largo de varias generaciones fueron beneficiarios de su altruismo. ¡Cuánta ingratitud! En nuestra ciudad, por mucho menos, a otros se les han dedicado plazas o títulos honoríficos pero a los García Sanz ni un simple reconocimiento.

Eusebio (izquierda) y Hermenegildo (derecha) García Sanz.
Fotografías de JCYL AHPSo números 11874 11975 (archivo familia García Llorente) tomadas de un artículo en Revista de Soria segunda época nº 84.

martes, 3 de mayo de 2016

03/05/1924: En alguna ocasión ya nos hemos referido a dos eminentes sorianos cuyo olvido general es la peor ofensa que podemos hacer a su memoria y que humildemente tratamos hoy de enmendar. Nos referimos a los hermanos Hermenegildo y Eusebio García Sanz, dos royanos nacidos a mediados del siglo XIX que como tantos otros paisanos nuestros se vieron obligados a emigrar a La Argentina –así, con artículo según acostumbraban a decir entonces– a buscarse la vida y donde a base de trabajo, esfuerzo y tesón lograron hacer una gran fortuna.

Casi todos los indianos de los pueblos sorianos se agruparon en diversas sociedades filantrópicas para dotar a sus pueblos natales de obras de carácter público como escuelas o fuentes, pavimentar calles o construir trinquetes; pero los hermanos García Sanz decidieron además patrocinar directamente y con sus propios recursos diversas instituciones como el asilo-colegio de niñas en El Royo y Derroñadas, promovieron económicamente la instalación en Soria de las Siervas de Jesús y del colegio de los Padres Franciscanos así como diversas becas de estudio para niños necesitados.

Precisamente en esta fecha y ya fallecido Eusebio, quiso su hermano Hermenegildo oficializar estas donaciones y en tal día como hoy de 1924 reconoció legalmente la Fundación docente “Colegio San José” de Soria, estableció unas becas llamadas “Obispo de Osma” que servían para que los niños pobres que lo necesitasen pudiesen recibir clases complementarias en el Colegio Sagrado Corazón, y en ese mismo edificio de las Hijas de la Caridad promovió la construcción de una “Hospedería de la Inmaculada Concepción” dotada con 25.000 pesetas (150 euros) para alojar a los jóvenes sin recursos que estuviesen estudiando Magisterio en Soria.

Lo dicho, dos personajes casi desconocidos cuya generosidad sirvió para mejorar la formación de miles de sorianos que a lo largo de varias generaciones fueron y siguen siendo beneficiarios de su desprendimiento.
¡Cuánta ingratitud! En nuestra ciudad por mucho menos a otros se les han dedicado plazas o títulos honoríficos pero a los García Sanz ni un simple reconocimiento.

Eusebio (izquierda) y Hermenegildo (derecha) García Sanz.

Fuente fotografías: JCYL AHPSo números 11874 11975 (archivo familia García Llorente) tomadas de un artículo en Revista de Soria segunda época nº 84.