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lunes, 31 de octubre de 2016

31/10/1927 ~ Primeras concejalas en el Ayuntamiento de Soria.

En la actualidad queda mucho por hacer para igualar los derechos entre hombres y mujeres pero aunque el proceso sea lento ya nadie se sorprende por ver una mujer ocupar cargos de responsabilidad pues es algo que se ve con absoluta naturalidad. Sin embargo este gran avance ha sido un objetivo reciente que en cuanto a la política municipal se originó en la fecha de hoy de 1927 cuando por primera vez en la historia dos mujeres fueron nombradas concejales del Ayuntamiento de Soria. En plena dictadura de primo de Rivera, el Ayuntamiento de Soria en pleno presentó su dimisión al Gobernador Civil por ciertos problemas y el 31 de octubre el gobernador civil cambió a todos los concejales salvo a dos: Eloy Sanz Villa, que siguió siendo alcalde, y el profesor Pedro Chico Rello. De entre los nuevos concejales, todos con título académico y destacados profesores, médicos y farmacéuticos, se elige a dos mujeres Victorina Asenjo García y Mari Cruz Gil Febrel. La primera fue profesora en la Escuela Normal de maestros y la segunda era entonces Inspectora de primera enseñanza. Antes fue una destacada alumna de Antonio Machado quien le otorgó matrícula de honor, y al cabo de los años llegó a regentar la Jefatura de Inspección de Enseñanza Primaria durante la IIª República, lo que causaría el expediente de depuración de Franco y la correspondiente suspensión de empleo y sueldo No conocemos detalles de la opinión pública sobre estos nombramientos pero el análisis de la prensa de la época es, pues eso, de la época o más allá, y aunque le suponíamos cierto machismo casi nos hemos quedado cortos. Al leer comentarios en la de La Voz de Soria cuyos redactores aceptaban con agrado su presencia esperando que se ocuparan de áreas propias de su sexo como los temas escolares, limpieza, higiene, sanidad y el cuidado de la Dehesa, vamos que lo que se esperaba de ellas es que les encomendaran los temas domésticos pues “la firme y dulce tenacidad que la mujer sabe poner siempre en el logro de sus aspiraciones”. Habrá que esperar casi cincuenta años, hasta 1974, cuando entre otra mujer en el consistorio de la capital, y hasta el siglo XXI para ver una alcaldesa.
 
Ayuntamiento de Soria. Postal de autor desconocido, editada en 1928.

viernes, 21 de octubre de 2016

22/10/1952 ~ San Leonardo honra a Juan Yagüe adoptando su apellido.

En esta jornada de 1952, el Ayuntamiento de San Leonardo decidió honrar la memoria de su más ilustre hijo, Juan Yagüe Blanco, añadiéndole al nombre del pueblo el complemento “de Yagüe”, apellido del general que había fallecido en Burgos el día anterior. No fue el único homenaje pues en este mismo día se creó el Marquesado de San Leonardo de Yagüe que se le concedió a título póstumo.

Juan Yagüe Blanco es sin duda uno de los personajes más controvertidos y que más sarpullidos levanta en esta sección y en la actualidad soriana. Nacido en San Leonardo en 1891 en el seno de una familia de clase media, a los dieciséis años de edad ingresó en la Academia General Militar donde obtuvo el empleo de teniente y momento en el que iniciará una destacada carrera militar.

Participó en la batalla de Tetuán tras la que fue condecorado y ascendido a capitán aunque fue apartado del servicio activo, oficialmente por problemas de salud, si bien la causa real fueron las fuertes discrepancias que mantuvo con sus superiores. La carencia y necesidad de militares de carrera hizo que se le llamase de nuevo al servicio para que, al mando de la Legión, sofocase el movimiento revolucionario de Asturias de 1934 lo que parece que cumplió con la reconocida eficacia militar.

Yagüe fue amigo personal del fundador de la Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, con quien compartía una ideología que marcó su devenir personal, militar y político. Siendo teniente coronel y estando destinado en Ceuta participó en la preparación del levantamiento militar de 1936 sirviendo de enlace entre Mola y los oficiales falangistas, y de donde partió a la península a sofocar la resistencia leal a la República. A su mando las columnas de Asensio, Castejón y Tella marcharon desde Sevilla hacia el norte siendo Yagüe el encargado de la toma de Badajoz donde se desarrolló una de las peores matanzas de la Guerra Civil, al menos en este bando. Allí y según informaciones de periodistas norteamericanos independientes así como a las investigaciones de historiadores como Paul Preston o Tuñón de Lara, Yagüe ordenó directamente, permitió o no quiso enterarse que sus tropas asesinaron a más de cuatro mil prisioneros encarcelados en la plaza de toros. Para no herir susceptibilidades recogemos también la opinión de otros historiadores como Hugh Thomas que consideran exagerada esa matanza disminuyendo la cifra de asesinados. No estuvimos allí para dar fe pero parece haber poco error en la existencia de aquellos crímenes ya fueran muchos o pocos, y ni siquiera un único asesinato justificaría rechazar el apodo con el que se le conoció a Yagüe, “el carnicero de Badajoz”.

De ahí se dirigió a Talavera de Reina, Toledo y Madrid donde surgieron sus primeras discrepancias con Francisco Franco negándose a acatar órdenes de quien no consideraba cualificado para liderar el bando sublevad y con quien no compartía exactamente los mismos ideales políticos. Por aquellos enfrentamientos fue cesado y sustituido por el general Varela aunque unos pocos meses más tarde fue recuperado para la guerra y ascendido a coronel. Actuó en el frente de Madrid y fue nombrado jefe del primer cuerpo del Ejército Marroquí participando en la batalla de Teruel y en la toma de Barcelona donde de una forma sorprendente y auspiciado por su ideario falangista llegó a proponer la amnistía de los presos políticos, lo que le causó otra bronca con Franco.

El 24 de noviembre de 1937 la Diputación Provincial le nombró Hijo Predilecto de la provincia y en noviembre de ese año ascendió a General pero sus divergencias políticas con Franco y con el sector oficial del régimen aumentaban pues como falangista puro se oponía a la unificación de la Falange Española con los Tradicionalistas y las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas. Finamente acató la decisión, juró fidelidad a Franco y al ideario del partido único pero sin renunciar del todo a sus principios falangistas joseantonianos.

Al finalizar la Guerra fue nombrado Ministro del Aire durante poco más de un año, pero las importantes diferencias ideológicas con Franco (parece que Juan Yagüe era partidario de una acercamiento directo al nazismo y hasta de participar con el Eje en la Segunda Guerra Mundial) y sus enfrentamientos (se ha dicho que llegó a abofetear al generalísimo) le cesaron en el cargo ministerial, momento en el que regresó más o menos voluntariamente a residir temporalmente en su pueblo y desde donde se puso secretamente en contacto con don Juan de Borbón, probablemente con la intención de estudiar una posible reinstauración de la monarquía sin Franco en el poder.

Pese a ello en 1942 ascendió a teniente general y fue destinado a dirigir el Instituto Geográfico Nacional, cargo que abandonó al ser nombrado capitán general de la VIª Región Militar con sede en Burgos y que desarrolló hasta su fallecimiento en 1952, siendo ascendido a capitán general a título póstumo.

Pero además de su cruenta carrera política y militar, es de justicia reseñar que en Burgos y Soria tomó bajo su protección el desarrollo de algunos proyectos sociales muy importantes como el del construir la barriada que aún lleva su nombre en la capital, donó dinero al equipo del CD Numancia que le nombró presidente honorífico, pero es sobre todo en su pueblo natal donde se le guarda mejor recuerdo pues se le considera el promotor del desarrollo económico que aún disfruta San Leonardo cuya corporación le concedió el título de hijo predilecto y cambió el nombre del municipio en su honor, algo que parece que inexorablemente va a cambiar con o sin el permiso del ayuntamiento de San Leonardo.

Francisco Franco de pie en el centro y a su espalda Juan Yagüe con uniforme militar, gafas y pelo blanco en el salón de plenos de la Diputación de Soria.Fotografía de Estudios Goya de autor desconocido. Archivo de la Diputación Provincial de Soria tomada el 23 de agosto de 1948 con motivo de la visita oficial que el dictador cursó a la provincia.