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lunes, 26 de octubre de 2020

26/10/1908: La portada de San Nicolás se monta en San Juan de Rabanera.

A comienzos del siglo XX la iglesia de San Nicolás, en la calle Real de Soria, llevaba unos cuantos años arruinada y eran muchos los que pensaban que aquella birria entorpecía el desarrollo urbano de la ciudad y que habría que quitarla del medio.

Los más optimistas, una vez que reconocieron que su rehabilitación era imposible, comenzaron a dar la lata y pedir que al menos la puerta románica del templo, que era muy valiosa, se desmontara y se trasladara a otro emplazamiento, y eso que algunos, como el gobernador civil Sr. Zapata, pensaban que la portada en cuestión no valía nada, pero permitió el desmonte para volverla a montar en San Pedro, aunque después se pensó que mejor estaría en la fachada de la Mayor, y como no se ponían de acuerdo, surgió la oportunidad de ubicarla a los pies de la iglesia de San Juan de Rabanera donde hasta entonces había un muro liso de sillería. Y allí fue a parar finalmente.

Esta obra, con otros trabajos en el interior del templo, fue posible gracias al mecenazgo del arquitecto Teodoro Ramírez Rojas que dirigió y abonó unos trabajos que se alargaron durante el segundo semestre del año.

Aunque de todas las jornadas de ese periodo podríamos haber elegido cualquiera para comentar este asunto, hemos elegido la fecha de hoy pues recientemente el profesor Juan Antonio Gómez Barrera descubrió en los fondos del archivo del Museo Numantino, una fotografía del fotógrafo José Alfonsetti que tomada tal día como hoy a las 11,40 horas, documenta perfectamente aquellas obras.

¿Queréis más detalles? Consultad el artículo de Juan Antonio Gómez Barrera: "Una foto-postal con mucha Historia" en Heraldo-Diario de Soria 07/09/2018, y si hoy vemos muchos comentarios y “me gusta”, quizá pongamos una fotografía de la iglesia de San Juan de Rabanera antes de llevar esa portada.

Obras de recolocación de la portada de San Nicolás en San Juan de Rabanera el 26/10/1908.
Autor José Alfonsetti, Archivo del Museo Numantino.




viernes, 10 de abril de 2020

10/04/1959: Las ruinas de San Nicolás en la cuerda floja.


En la correspondiente sesión de la Real Academia de Historia celebrada en esta jornada y presidida por Leopoldo Torres Balbás, se procedió a iniciar los trámites para que las ruinas de San Nicolás de Soria obtuvieran la declaración de monumento histórico artístico, una figura de protección patrimonial asimilable a la actual de Bien de Interés Cultural (BIC) pues los académicos entendían que «El crecimiento de la ciudad amenaza la existencia de las ruinas de este templo, situadas en lugar céntrico, cuyo solar es susceptible de aprovechamiento para la construcción de viviendas. Su desaparición disminuiría la riqueza monumental de Soria y borraría una de las huellas más pintorescas que se conservan de su pasado. Si se declarase monumento histórico-artístico, con muy reducido presupuesto podrían consolidarse esas ruinas, animarlas con alguna vegetación, adquirir para su derribo las casuchas adheridas al exterior del ábside y dejar el solar de la iglesia como un grato rincón pequeña plazoleta en el centro dela ciudad».

        Sin embargo no parece que la idea de conservar las ruinas fuese generalizada, especialmente en Soria y, unos meses después, algunos académicos solicitaron un informe técnico a la Dirección General de Bellas Artes que vino a decir que aquello era ruina sin más valor que algunos capiteles de deberían retirarse. Afortunadamente aquel día los académicos estuvieron bien inspirados y lo rechazaron bajo un argumento que hoy sigue teniendo el mismo valor: «Es frecuente creer que el interés de los edificios antiguos reside sobre todo en su decoración. Pero la Academia no puede aceptar ese criterio simplista: la forma, la estructura de una construcción, tienen tanta importancia como los elementos que la adornan y enriquecen, y edificio y decoración forman un conjunto cuya separación es siempre dolorosa para todo el que sienta interés histórico y emoción artística… Si no se declaran monumento histórico artístico [las ruinas], según solicita la Academia, cualquier día serán derribadas y desaparecerá de Soria un monumento que puede y debe salvarse».

 Lo dicho, un razonamiento tan válido entonces como hoy.

Ruinas de la iglesia de San Nicolás en 1988.
Imagen de Alberto Arribas.


jueves, 17 de noviembre de 2016

17/11/2005 ~ Obispado y Ayuntamiento de Soria firman un intercambio de parcelas.

Una de las cuestiones generales que solemos tratar con frecuencia en esta sección es la crítica a toda aquella acción que de una forma u otra amenaza a la conservación del patrimonio, y aunque no suele haber muchas efemérides a recordar de carácter positivo también es de justicia reconocer los aciertos por lo que hoy (¡Ojalá tuviéramos que hacerlo más a menudo!) queremos comentar unos hechos acaecidos hace poco tiempo pero que además resultan curiosos pues demuestran que la rehabilitación y el uso moderno de los monumentos antiguos es posible.

Hasta hace once años las ruinas de San Nicolás eran eso, unos restos descuidados y mal atendidos cubiertos de basura entre los que crecía la maleza, pero a la vez esas ruinas eran un destacado monumento artístico cuyo estado de conservación causaba vergüenza. Un poco más hacia el centro, la cabecera del templo de la Mayor era también un corralón tapiado e inaccesible, una huerta abandonada, maloliente y cubierta de vegetación.

El propietario de esos lugares, el obispado de Osma, había sido instado en varias ocasiones por las autoridades municipales para que los adecentase pero la diócesis no tenía (ni tiene) recursos suficientes para ocuparse del mantenimiento adecuado de la ingente cantidad de patrimonio que tiene en la provincia.

Finalmente el obispo Vicente Jiménez y la alcaldesa Encarnación Redondo firmaron un ambicioso acuerdo de intercambio parcelario que beneficiaba a todas las partes:
  • El obispado cedía al municipio las ruinas de San Nicolás con el compromiso de restaurarlas y dedicarlas al desarrollo de actos culturales y a oficina de la asociación de vecinos de San Pedro.
  • También cedía la zona exterior del ábside de la iglesia de la Mayor hasta las calles Carbonería y San Gil con la intención de que en ese lugar se instalase el centro de artistas sorianos que entonces planteaba construir el Ayuntamiento.
  • En el lote se incluyó el entorno norte de la iglesia de El Espino, un espacio sin utilidad para el uso parroquial pero de gran interés municipal pues se había previsto construir una senda peatonal que desde allí permitiese acceder fácilmente a los peatones evitando el riesgo de ser atropellados.


A cambio el consistorio cedió una parcela dotacional de quinientos metros cuadrados de superficie en la zona de la barriada para construir una nueva iglesia parroquial pues la existente estaba en mal estado, y también otro solar de mil ochocientos metros en la U-25 entre la avenida Eduardo Saavedra y la calle Virgen de la Soledad, para construir una nueva parroquia.

Aquel acuerdo que pasó casi inadvertido supuso un importante cambio para la fisionomía de la ciudad. Permitió la consolidación de las ruinas de San Nicolás en un proyecto más o menos acertado pero que ha permitido conservar los restos y darle un uso cultural. El entorno de la Mayor también fue rehabilitado y aunque “la Casa de los Artistas” no se llegó a construir, el actual “Rincón de Leonor” es una de los espacios más frecuentados por el turismo que visita la capital. La construcción de la senda peatonal hacia el Castillo desde el atrio de la iglesia de El Espino fue también un acierto que evita muchos riesgos para los paseantes.

El obispado construyó un nuevo y moderno complejo parroquial en la Barriada si bien el solar de Eduardo Saavedra sigue sin construirse. Al parecer, sí se ha previsto construir un nuevo templo para dar servicio a la zona y que sustituiría a la iglesia parroquial de San Francisco, propiedad de la Diputación provincial, pero en tanto el proyecto de rehabilitación del Colegio Universitario siga en trámite, parece que el obispado seguirá sin construir nada, esperando ofertas por las parcelas que tiene en San Francisco.
 

Estado de las ruinas de San Nicolás (Soria) antes del proyecto de rehabilitación.