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martes, 14 de abril de 2020

14/04/1931: España despierta republicana, Soria también.


La noticia del exilio voluntario de la familia real, con el consiguiente efecto de la conversión del reino de España en una república, se extendió como la pólvora y ya en la madrugada del día 14 muchas poblaciones comenzaron a izar la bandera tricolor y proclamar espontáneamente en sus municipios la II República Española.

        Centrándonos en el caso de Soria recurriremos a la escasa prensa provincial entonces existente, pero también a la memoria de sorianos que vivieron y recordaron esos momentos de su niñez toda su vida. Nos han contado que el lunes 13 y la mañana del 14 fueron aparentemente normales pero de muchos nervios. Algo se notaba en el ambiente y en las conversaciones intranquilas de los adultos. Según el periódico Noticiero de Soria, nº 5.161 de 16/04/1931, la noticia de la instauración de la República no fue más o menos oficial hasta las cuatro de la tarde, y se celebró con el cierre del comercio y la industria por declararse fiesta nacional. La gente se echó a la calle surgiendo una manifestación encabezada por la banda de música y la bandera tricolor (la tradición oral cree recordar que era la bandera que guardaba en su casa Juan Antonio Gaya Tovar) que, al son de las notas de La Marsellesa y de fuegos artificiales, marchó por el centro, ofreciendo algún discurso, hasta el Ayuntamiento donde algunos individuos arrojaron por la ventana el retrato del Vizconde de Eza, símbolo en Soria del régimen anterior.
        El gobernador civil de la provincia, con buen criterio, no se opuso al movimiento ciudadano y permitió que un grupo de ciudadanos, no bien conocido pero en el que casi con toda seguridad se encontraba Benito Artigas Arpón, izara la bandera tricolor en los balcones del Ayuntamiento, momento captado para la Historia por el fotógrafo Tiburcio Crespo Palomar y que una familia soriana guardó durante muchos años hasta que se la cedió a nuestro amigo Tomás Pérez Frías para su publicación.
        Nuestras fuentes nos dicen que fue una jornada de nervios y alegría en la que además de la banda, los partidarios de la república salieron a la calle a celebrarlo con gaitas, guitarras o rascando con una cuchara la botella de anís, y que los niños, que nada entendían, se unieron a esas manifestaciones dando vivas a la república, lo que oían, o al rey, lo que habían oído, y que los monárquicos se encerraron nerviosos en sus casas, sin aparente temor a que sus ideas les causasen un disgusto.

Izado de la bandera tricolor en el balcón del Ayuntamiento de Soria, 14 de abril de 1931.
 Autor Tiburcio Crespo Palomar, de una colección particular, fue publicada por Tomás Pérez Frías en “Fotógrafos y fotografías (Soria 1860-1936)”, Soria 2013, ediciones de la Excma. Diputación Provincial.


viernes, 23 de septiembre de 2016

26/09/1936 ~ Creación del Batallón Numancia formado por voluntarios sorianos, riojanos y navarros.

Poco más de dos meses después inicio oficial de la Guerra Civil los antifascistas sorianos exiliados que estaban en el bando leal a la República se agruparon para luchar y en esta fecha quedó oficialmente constituido en Madrid el Batallón Numancia formado por voluntarios sorianos.

El principal promotor de esta iniciativa fue el diputado del Frente Popular Benito Artigas Arpón que huyó de Soria a Madrid el 21 de julio para salvar la vida. Al poco tiempo cuando ya se pudo comprobar que la guerra era inevitable, Artigas se unió a un grupo de paisanos residentes en Madrid o que habían escapado del bando sublevado, sorianos como el socialista Carlos García Benito o Miguel Ranz, de Izquierda Republicana, y en varias reuniones celebradas en el Café Cristina acordaron realizar una serie de acciones conjuntas. En primer lugar tomaron posesión oficial de la Casa de Soria en Madrid y se agruparon en un comité de milicias sorianas formado por un representante de cada uno de los partidos políticos de izquierda y de los sindicatos que había entonces en Soria. Para sufragar los primeros gastos obtuvieron un donativo de 2.000 pesetas (12 euros) donados por Epifanio Ridruejo Botija, un soriano de nacimiento residente en Madrid y republicano moderado que era entonces director del Banco Español de Crédito. También consiguieron unas 100.000 pesetas (600 euros) que obtuvieron por la venta de bienes incautados en Madrid al Vizconde de Eza de quien no se ha podido confirmar si estaba entonces en Madrid y si le sacaron dinero a la fuerza o si le incautaron sus propiedades mientras estaba a salvo en el otro bando.

Lo cierto es que con unos seiscientos voluntarios principalmente de Soria pero al que se le unieron otros doscientos voluntarios de La Rioja y Navarra, formaron un Batallón de unos ochocientos hombres que acabaron integrados en el Batallón nº 3 de la 66 Brigada Mixta del Ejército Republicano que pronto prestó sus servicios en el frente de Guadalajara. Uno de los integrantes más conocidos de esta fuerza fue el teniente Juan Antonio Gaya Nuño, y otro no más pero sí mejor conocido fue Baldomero Peralta, un albañil de la CNT fallecido en Soria hace pocos años, un hombre íntegro y fiel a sus ideales que más que un capítulo merecería un biografía para él sólo, pero eso lo dejamos para otra ocasión.


Juan Antonio Gaya Nuño a la izquierda con el uniforme de oficial del Batallón Numancia. A la derecha Baldomero Peralta (2009) junto al Casino de Soria.

sábado, 6 de agosto de 2016

08/08/1936 ~ Escritor soriano fusilado por opinar

El 8 de agosto y en las tapias del cementerio de Calatañazor fue fusilado el escritor y periodista soriano Mariano Cabruja, entonces un “peligroso” anciano de 81 años de edad que se había pasado toda la vida expresándose libremente y defendiendo sus ideales lo que le costó muchos enfrentamientos, un destierro de cuatro años y finalmente la muerte.

Mariano Cabruja Herrero nació en Soria en 1855 y fue funcionario de Correos y Telégrafos, tarea profesional que compatibilizó con su afición a la escritura, a la opinión y al periodismo. Colaboró con varios periódicos de la época y llegó a fundar otros como El Ruiseñor (1913) una publicación más o menos periódica de carácter infantil y juvenil que sacó a la calle con Mariano Granados Aguirre, con quien también editó la publicación satírica Cantaclaro (1915).

Políticamente Mariano Cabruja militó en el socialismo y fue el primer secretario conocido de una agrupación socialista en 1918, lo que adelanta sensiblemente la historia del socialismo en Soria capital pues el inicio oficial se fechaba en 1929 con el Partido Radical Socialista y en 1931 con la fundación de la agrupación local del Partido Socialista Obrero Español.

En su faceta periodística, desde el 1 de junio de 1927 Cabruja se hizo cargo de la dirección del periódico El Porvenir Castellano iniciando una fuerte crítica contra el régimen dictatorial que le costó problemas con la censura y con los propietarios del periódico que no estaban de acuerdo con la línea editorial ofrecida por Cabruja que tuvo que dimitir, pero pronto se une a un grupo de jóvenes sorianos que habían trabajado en La Voz de Soria y junto con otros destacados personajes como Benito Artigas Arpón o Antonio Gaya Tovar, fundaron el periódico Pueblo de tendencia republicana, radical y socialista.

Tras el triunfo de la sublevación fascista en Soria, Mariano Cabruja sería sin duda uno de los primeros de la lista de sorianos a detener y fue también uno de los primeros en ser asesinado.

Caricatura de Mariano Cabruja Herrero realizada por Somoza y publicada en 1927 
en el periódico La Voz de Soria.



miércoles, 13 de julio de 2016

13/07/1931: Primera huelga femenina en Soria

El 13 de julio se declara la primera huelga femenina en Soria. La huelga de las veinte trabajadoras de la fábrica de medias Viuda de Martínez.

Las "medieras" estaban afiliadas y asesoradas por el sindicato CNT y mantuvieron la huelga hasta finales de septiembre. No pedían tanto mejoras salariales como sociales o puramente laborales. Solicitaban cuestiones tan básicas -que hasta nos sonroja conocerlo- como el no estar obligadas a llevarse trabajo a casa o que cada docena que cada docena confeccionada estuviera formada por doce unidades y no más.

La mujer en general y particularmente la soriana apenas trabajaba por cuenta ajena. Pero aquellas mujeres además de trabajadoras serían amas de casa, madres y esposas. Y por comparación con otras situaciones parecidas de la época, e incluso de la actualidad, podemos imaginar que sus condiciones laborales serían mucho peores que la de los trabajadores varones.

Hoy, que aunque quede mucho por hacer vamos ganando en igualdad, las reivindicaciones de aquellas pioneras, que podrían ser nuestras abuelas, nos pueden sorprender pero en cuanto a los derechos de la mujer hace falta recordar que la mujer en aquella época ni siquiera tenía reconocido aún el derecho al voto. Algo que en aquellos momentos se debatía con vehemencia y que Clara Campoamor se dedicó a defender con uñas y dientes. En contra de la opinión de los conservadores, pero también en contra de la opinión de muchas mujeres y de muchos diputados socialistas y republicanos como el soriano Benito Artigas Arpón, tradicional azote del conservadurismo local, pero que votó en contra de que las mujeres pudieran ejercer el derecho al voto.
 

Mujeres sorianas de esa época. Foto de JCyL AHPSo nº 1345, colección Garcés.