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domingo, 19 de abril de 2020

19/04/1573: Cosme Muñoz Pérez (1573-1636), impulsor de la educación de la mujer.


El de hoy viene a ser un ejemplo más de que los sorianos suelen alcanzar mayores triunfos fuera de la tierra que les vio nacer, lo que inevitablemente, y nos lleva a fantasear con la ucronía de lo que sería de Soria, si no dejásemos escapar todo ese talento, y de lo que acabaremos siendo si nuestros hijos se tienen que marchar fuera por obligación.

        Cosme Muñoz Pérez nació en Villar del Río y fue bautizado en su parroquia el 19 de abril de 1573, hijo de una familia noble con padre procedente de Pinilla de Caradueña y madre de Villar del Río, donde recibió la primera instrucción.
        Con 16 años, abandonó Villar y marchó a Málaga como soldado y escribiente, aunque acabó ganándose la vida mediante el alquiler de su espada. Desarrollando este oficio, según unos, o por enfermedad, según otros, fue herido de muerte, se encomendó a la patrona de Málaga, la Virgen de la Victoria, y se curó. Esto le llevó al cambio del rumbo de su vida. Se ordenó sacerdote hacia 1606 o 1607 y marchó a vivir a Córdoba donde fue un ejemplo de caridad y austeridad que movió a otros a la conversión.
        Allí el obispo Mardones le encomendó que reflotase el convento de niñas huérfanas de Nuestra Señora de la Piedad que había sido destruido. Cosme consiguió restaurar el edificio y convertirlo en un lugar donde se educaba, cuidaba y mantenía a las huérfanas, sacándoles de la calle para evitarles un incierto futuro y ofreciéndoles una formación con la que se pudieran valer en la vida, algo casi inédito en una época en la que la educación de la mujer era una rareza, que fue modelo para la educación femenina y el germen de lo que a la larga se constituiría en la orden de las Hijas del Patrocinio de María.
        Cosme murió en 1636 pero su labor trascendió en el tiempo. En 2007, al celebrarse el cuarto centenario de la llegada de Cosme a Córdoba, en la capital andaluza se celebraron actos de homenaje en su recuerdo, pero también en Villar del Río donde se le dedicó una calle. Su modelo de educación femenino se extendió por toda España y llegó a muchos países latinoamericanos y africanos donde hoy muchas mujeres sin recursos siguen recordándole con cariño.

viernes, 21 de febrero de 2020

21/02/1587: El retablo de Villar del Río.


Según José Arranz en su obra “La escultura Romanista en la Diócesis de Osma-Soria” (1986, página 256), el escultor romanista del Taller de Tudela, Bernal de Gadabi, se comprometió a realizar el retablo mayor de la Virgen del Vado de Villar del Río, obra que terminó en tres años y que entregó tal día como hoy de 1587. Este retablo pasa por ser uno de los más soberbios de la provincia.
            Arquitectónicamente el retablo se distribuye en banco, dos cuerpos y ático, todo ello desarrollando cinco calles que contienen varias hornacinas con imágenes y relieves dorados y policromados que narran escenas evangélicas de la Vida y la Pasión de Cristo. El lugar de honor lo ocupa la imagen titular del templo, la Virgen del Vado, una talla escupida entre los siglos XIII o XIV y, por lo tanto, de época anterior a dicho retablo.
            El templo parroquial de Villar del Río es una edificación monumental, construida en sillarejo con contrafuertes de sillar. Consta de una sola nave con tres tramos, el primero con crucería de ligazones, el segundo y el tercero con estrellada de combados, separados por fajones que apoyan en medias columnas y soportes ochavados. El crucero, igualmente, se cubre con terceletes sobre medias columnas. A la capilla mayor se accede por arco triunfal apuntado con rosca decorada con pomas y está cubierta por terceletes. A modo de brazos del crucero se abren dos pequeñas capillas de planta rectangular, cubiertas con terceletes sobre ménsulas y abiertas en arco de medio punto. En la capilla de la costanera de la Epístola se abre un óculo moldurado por dos escodias exornadas con bolas. Junto a ésta, abierta al tercer tramo, aparece otra pequeña capilla con arco de acceso apuntado y cubierta de terceletes de cinco claves decoras con los símbolos de la Pasión y nervios apoyados en ménsulas. A los pies aparece, en alto, el coro sobre arco escarzano. La sacristía tiene cubierta de lunetos. Dos portadas: una, en el lado del Evangelio, de arco de medio punto peraltado con arquivoltas y la inscripción: “FLY ILUSTRÍSIMO SR. D. PEDRO ANTONIO DE JUANO OBISPO DE MENORCA”, sobre un escudo de madera. La otra, en el lado de la Epístola, tiene sencillo arco de medio punto doblado. Torre a los pies, de sillarejo, de dos cuerpos con cuatro vanos, que fue realizada en el siglo XVIII.

Os proponemos que con la excusa de visitar el templo, este fin de semana acudáis a Villar del Río y su comarca, y recorráis esta tierra tan plena de atractivos.

información turística: 
Retablo de Villar del Río.
Foto de Laura Ayllón en
soria-goig.com