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viernes, 8 de mayo de 2020

08/05/1936: Fallecimiento de José Casado López.


José Casado López (Madrid, 1873 – Soria, 1936) fue uno de los pioneros de la fotografía en Soria, pero además fue una persona fundamental en la sociedad soriana de su época a la que siempre estaba dispuestos a ofrecer altruistamente su escaso tiempo libre.


     Nacido en Madrid, hijo de los fotógrafos Agapito Casado y Eufrasia López, con catorce años de edad vino a vivir a Soria desde Burgos cuando su familia decidió instalar aquí su residencia y negocio, del que tuvo que hacerse cargo con veintitrés años al morir su padre. Desde entonces como “Viuda de Casado e hijo”, y después él solo firmando como “Fotografía Casado”, fue el autor de los primeros reportajes fotográficos de acontecimientos sociales de la ciudad, de la edición de postales y una gran cantidad de retratos que realizó en sus estudios de la calle Numancia primero, y del Collado después, o en los que acudía semanalmente de Almazán, Ágreda o El Burgo de Osma.
     Pero además de ser uno de los pioneros de la fotografía soriana, Casado fue pintor, dibujante, músico, pianista, cantante, profesor de francés, de dibujo y de música, actor aficionado, escenógrafo y sobre todo, un hombre comprometido con la sociedad en la que vivió pues además de legarnos sus inquietudes artísticas, fue miembro de la Junta Patriótica y del Partido Liberal, socio del Centro de Cultura Popular, del Ateneo de Soria, de la Sociedad Económica Numantina de Amigos del País, concejal del Ayuntamiento de Soria donde fue responsable de las comisiones de Policía, Obras y de festejos; presidente del Casino Numancia en siete ocasiones, promotor de varias sociedades musicales, artísticas, culturales y benéficas, … En definitiva, un polifacético personaje fundamental en la construcción de aquella Soria del primer tercio del siglo XX de la que fue testigo directo y de la que gracias a su arte, aún podemos serlo nosotros casi un siglo después.

Retrato de José Casado López hacia 1930.
Fotografía de autor anónimo incluido en el trabajo de Tomás Pérez Frías “Gabinete fotográfico Casado. Soria (1887-1936). 50 años de fotografía y vida de Soria”. Ed. Diputación provincial de Soria, 2019.


sábado, 24 de septiembre de 2016

28/09/1898 ~ Fallece Nicolás Rabal

En esta jornada de hace ciento dieciocho años falleció Nicolás Rabal y Diez, un personaje clave de la vida social y cultural de la provincia en la segunda mitad del siglo XIX pues fue director y catedrático del Instituto, presidente del Casino Numancia y del Ateneo de Soria, pero sobre todo es conocido hoy por ser el autor de varias obras históricas y arqueológicas sobre Soria.

Nicolás Rabal nació en Cirujales del Río (Soria) en 1840 donde cursaría sus primeros estudios. A los seis años se marchó a Soria a vivir con su tío Francisco Antonio Martínez, cura párroco de El Espino, para seguir estudiando si bien acabó el bachillerato en El Burgo de Osma. Allí cursó estudios de Teología que completaría en Madrid y Valencia donde comenzaría los de Filosofía y Letras que era lo que a él el gustaba pero que tuvo que estudiar a escondidas pues no contaba con el apoyo de su familia, obteniendo el doctorado de esta disciplina en 1865, año en el que obtuvo por oposición la Cátedra de Latín del Instituto de Tudela. Tras su toma de posesión desde ahí pasó al de Lorca y meses después consiguió optar a la cátedra de Retórica y Poética del Instituto General y Técnico de Soria donde se asentará profesionalmente y llegará a ser su director.

Además de participar activamente en la vida educativa de la ciudad Nicolás Rabal se implicó en muchos proyectos como el de presidir el Casino Numancia y el Ateneo de Soria, pero sobre todo se dedicó a estudiar, a escribir, a viajar por la provincia y a recoger todo su saber en artículos de opinión, folletines y libros. De entre todos el más conocido es el llamado “Historia de Soria” aunque no sea ese su verdadero nombre.

Fue en 1889 cuando salió a la calle el volumen correspondiente a la provincia de Soria de la serie “España. Sus monumentos y artes, su naturaleza e Historia” de la editorial barcelonesa de Daniel Cortezo quien le encomendó a Rabal la tarea de escribirlo. Desde el primer momento esta obra se convirtió en una de las referencias básicas en cualquier biblioteca soriana y aunque en muchos aspectos ha sido superada, en conjunto sigue siendo una obra fundamental para el conocimiento de la provincia de Soria.


Retrato, atribuido a Isidro Gil, y firma de Nicolás Rabal en las primeras páginas de la Soria de Daniel Cortezo.

miércoles, 11 de mayo de 2016

12/05/1918: Durante los meses de marzo a mayo de 1918, en el Casino de Numancia se ofrecieron una serie de interesantes conferencias a cargo de ponentes de la talla de Blas Taracena Aguirre, Santiago Gómez Santacruz, Mariano Íñiguez o José Tudela.

La iniciativa gustó tanto a los socios que surgió la posibilidad de resucitar el antiguo Ateneo que allí mismo había existido y que no había terminado de calar. Como tampoco lo hizo el Centro de Cultura Popular que presidió Benito Artigas Arpón y que languideció hasta desaparecer. Pero esta vez era diferente, los promotores contaban con el apoyo del Casino y del Ayuntamiento de Soria. Algunos miembros de la junta directiva del primero eran a la vez concejales. El proyecto, cosa rara en Soria, se desarrolló rápidamente y el 12 de mayo de este año con gran presencia de público quedó refundado el Ateneo de Soria con su acta fundacional, objetivos y socios fundadores.

El Ateneo surgió con una gran fuerza. Ofrecía veladas literarias, conferencias formativas, sociales, culturales, conciertos musicales como los ofrecidos por Gerardo Diego; e incluso llegó a tener competencia pues surgieron otros. Sin embargo, y como algo ya no tan raro en Soria, el proyecto duró lo que el ímpetu de sus promotores pues el cansancio y la falta de relevo ha sido y es el final de muchas instituciones culturales y movimientos asociativos que hay y ha habido en esta nuestra ciudad.

El último intento de resucitarlo fue hace apenas diez años, y aunque nació con fuerza y patrocinadores, apenas dio sus primeros pasos. Quizá en una sociedad como la actual en la que para saber algo sólo hay que acudir a internet ya no tienen cabida esas instituciones. Pero lo cierto es que en Soria hay muchas asociaciones y colectivos como los Amigos del Museo Numantino que, en conjunto, seguimos ofreciendo prácticamente cada día una oferta cultural amplia, variada y abierta a toda la sociedad.
 Logotipo del Ateneo de Soria.