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martes, 25 de agosto de 2020

25/08/1742: La Dehesa, espacio polivalente.

Una dehesa es un espacio verde de uso eminentemente ganadero y forestal que, en muchos casos como el de Soria, acabaron siendo absorbidas al crecer las ciudades que las destinaron para construir viviendas o colegios (Dehesa Serena), o para el paseo y asueto de los vecinos, como nuestra Alameda de Cervantes. Su tamaño y los cuidados de los empleados municipales, han convertido nuestra Dehesa en un lugar privilegiado para pasear, jugar a la tanguilla, tomarse un café o hasta para rezar en la Soledad, pero también es lugar de exposición y reparto de las Calderas de fiestas, espacio cultural y de poesía. Allí hubo un molino, campo de fútbol y zoo, hemos escuchado conciertos de grupos musicales o de la banda, contemplado quemas de fuegos artificiales, desfiles militares reales o de recreación histórica…

Sus usos como espacio público son muchos y aunque ha sido un espacio destinado para el ganado, nos sorprende una revelación de José Ignacio Esteban Jáuregui que en su imprescindible sección “HistSoria” en www.soria-goig.com, nos recuerda que también fue antiguamente uno de los varios lugares donde los sorianos celebraban sus espectáculos taurinos y corridas de toros al menos a mediados del siglo XVIII pues dice que el 25 de agosto de 1742 se celebró la correspondiente sesión del Ayuntamiento de Soria en la que se leyó un memorial presentado por varias personas exponiendo que en atención a tener licencia del «Cardenal de Molina Gobernador del Real y Supremo Consejo de Castilla para tener en las cercanías de ella dos corridas de toros, se sirva por lo que así toca conferirles su permiso, y licencia para hacer la plaza para ello en la Alameda sita junto a Nuestra Señora de la Soledad. Y habiéndose conferido largamente sobre este asunto, por la mayor parte de la Ciudad se acordó dar como dio su permiso para las dichas dos corridas según y en la forma que se pide».

Espacio de la Dehesa entre la Soledad y el monumento a los autores de las sanjuaneras donde estuvo el zoo de la imagen y donde se celebrarían las corridas de toros. Imagen fechada en 1934, atribuible a Tiburcio Crespo Palomar, JCYL AHPSo nº 570, archivo Carrascosa.



sábado, 6 de junio de 2020

06/06/1959: Inauguración de la cafetería Alameda en la Dehesa.


Una de las novedades de estos casi inicios del verano soriano de 1959 fue la novedad de poder contar durante todo el año con un establecimiento de hostelería en el mejor enclave de la ciudad, la cafetería Alameda de la Dehesa, una instalación que completaba la del kiosco ya existente y que con el tiempo se ha ampliado a otras, pero que en aquella época fue toda una novedad, tanto por el servicio hostelero y porque ese edificio al que ya nos hemos acostumbrado es una pequeña pero valiosa muestra de la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX reconvertido desde el verano del año pasado en espacio cultural.

      Aquella instalación fue proyectada dos años antes por la corporación municipal soriana presidida por Eusebio Fernández de Velasco aunque lo inauguró el alcalde Alberto Heras Hercilla, y se debe al trabajo de los arquitectos zaragozanos Manuel y José Romero Aguirre que según la prensa de la época diseñaron: “Un modernísimo bar, con elegante instalación y señorial montaje del que Soria puede enorgullecerse… La inauguración tuvo las notas características de acontecimiento por el numerosísimo público que asistió a la misma. La instalación, hecha con un sentido de excepcional modernidad, lo completo de sus servicios, el punto de su instalación en la Alameda de Cervantes y el emplazamiento de la misma, puede estar en servicio en todo tiempo, hacen de esta cafetería o bar Alameda, uno de los establecimientos que puede competir con los mejores de su clase en toda España”.
      El edificio pronto se convirtió en una de las cafeterías más “chic” (adjetivo coetáneo empelado por la persona que nos ofreció algunos detalles) de Soria, un lugar elegante frecuentado por sorianos de toda clase y condición, y si no desde el principio, algo que no hemos podido confirmar, hacia 1975 contó con una discoteca que fue donde comenzó un incendio acaecido en el verano de 1977. La cafetería resultó muy dañada pero estructuralmente fue recuperable, por lo que el Ayuntamiento de Soria acometió una importante reforma y convocó un concurso de ideas que ganaron los arquitectos sorianos Francisco de Gracia Soria, Francisco Javier Ceña Jodra y Juan Francisco Yusta Bonilla. Estos arquitectos respetaron el edificio principal incluyendo algunos elementos que complementaban la obra original de los hermanos Romero Aguirre, dotándolo de lucernarios, ventanas circulares, graderíos, pérgolas, una exclusiva carpintería de hierro en puertas y ventanas, pista de bailes, almacenes…. Pronto la cafetería con servicio de bar y restaurante volvió a recuperar aquel esplendor, pero la competencia de otras instalaciones más modernas y quizá la falta de voluntad municipal para adaptar la instalación al siglo XXI hizo que, aún funcionando suficientemente bien, el Ayuntamiento de Soria decidiera su cierre.
      Tras varios años de abandono y sin más uso residual que almacén de material de la feria del libro, el Ayuntamiento decidió rehabilitar la antigua cafetería para dedicarla a centro cultural, encomendando su rehabilitación al arquitecto Miguel de Lózar de la Viña que transformó la vieja cafetería en un edificio funcional de unos 500 metros cuadrados compuesto por planta baja con ludoteca, sala principal para exposiciones o conferencias con capacidad para unas cien personas, y planta superior con otra sala multifuncional.
Cafetería Alameda hacia 1960, archivo Joaquín Alcalde.


lunes, 23 de marzo de 2020

23/03/1905: El origen de la placa homenaje a Cervantes sobre la fachada de nuestro Ayuntamiento.


Igual que este año llegaremos a hastiarnos de los Bécquer, 1905 fue el año de Cervantes pues se celebró por todo lo alto el tercer centenario de la publicación del Quijote, una efeméride conmemorada con actos literarios, artísticos, reparto de limosnas a los pobres y presos, así como misas por su alma y homenajes de todo tipo para honrar la memoria del escritor.
Uno de los que se organizaron en nuestra ciudad fue el de cambiar el nombre al parque de la Dehesa que a partir de entonces pasó a llamarse oficialmente “Alameda de Cervantes”, un rimbombante nombre que, salvo a efectos administrativos, sólo la llaman así los forasteros pues ningún soriano de pro lo utiliza y todos seguimos llamándole la Dehesa, pese a lo que diga la inscripción. Como todo homenaje que se precie, aquella celebración se haría descubriendo la correspondiente placa conmemorativa. Pero, había un problema. La entrada al parque era entonces un sencilla portada de tres accesos siendo el principal poco más que dos pilares de piedra unidos por un arco de hierro y que no podría sostener un placa de suficiente empaque, por lo que tal día como hoy de 1905, y en vista de las dificultades técnicas que había para colocarla allí, nuestros concejales decidieron poner en la entrada al parque un simple cartel informativo con el nuevo nombre y colocar la placa honorífica "en la fachada de la Casa Consistorial y sobre el arco central de la misma", donde persiste más de un siglo después.
        Aquella sencilla portada del parque con su humilde cartel permaneció hasta que fue sustituida por la actual a finales de 1946 y, aunque habría sido el momento de reubicar la lápida conmemorativa, las autoridades municipales de la época decidieron que con mantener el nombre del parque sobre la puerta de acceso ya se daba suficiente continuidad al homenaje.

Puerta de la Dehesa con el letrero citado en 1914.
Postal de Florentino Martín recogida en el libro de Tomás Pérez Frías “Fotógrafos y fotografías (Soria 1860-1936)”, Soria 2013, ediciones de la Excma. Diputación Provincial.


sábado, 23 de abril de 2016

23/04/1616: En una jornada como la de hoy sólo podemos hablar de un tema y, no, no es de Villalar.

Hoy hace cuatrocientos años que murió el que para algunos es el mejor escritor en lengua española: don Miguel de Cervantes Saavedra. Quien en principio parece que no tuvo vinculación conocida con Soria. Nosotros nos hemos empeñado en buscarla y la hemos encontrado. Vamos a argumentar esta cuestión:


1.  La primera relación de Cervantes con Soria es que, además del Quijote, el escritor fue un prolífico autor de novela, poesía y teatro. Obras como El Cerco de Numancia, una tragedia (se ha dicho que es la más destacada en español) escrita hacia 1585 que narra una interpretación del conocido sitio de Numancia por los romanos.
Esta obra de teatro tiene la particularidad de que se ha empleado en varias ocasiones para levantar el ánimo y el patriotismo por lo que fue elegida para ser representada tanto en el sitio de Zaragoza por las tropas napoleónicas como en Madrid poco antes de que la tomaran las tropas fascistas.

2.  La segunda que encontramos es en el propio Don Quijote de la Mancha. Concretamente en el capítulo XV de la primera parte “Donde se cuenta la desgraciada aventura que se topó Don Quijote en topar con unos desalmados yangüeses”.
Aunque hay que decir que en el texto de la edición príncipe del Quijote, editada en 1604 con fecha de 1605, se leía “gallegos” allí donde ahora se lee “yangüeses”. En la segunda edición, de 1605, y siguientes, Cervantes corrigió el texto y escribió “yangüeses”.
¿Los motivos? Nunca los sabremos aunque especulaciones hay varias.

3.   La tercera ocurrió hace poco más de cien años. El 5 de mayo de 1905, y con motivo del III Centenario de la publicación de la primera parte de El Quijote, el Ayuntamiento de Soria decidió en pleno conmemorar esa celebración cambiando el nombre popular de la dehesa de San Andrés por Alameda de Cervantes. Colocando al mismo tiempo una lápida de mármol que lo recordase. Placa que no se pudo colocar allí dado la pobreza de los materiales que tenía la antigua puerta de la Dehesa por lo que se decidió colocarlo sobre el arco central del edificio del Ayuntamiento (donde hoy permanece).

Bien esta honrar la memoria de este personaje no hoy sino todo el año, pero aún estaría mejor que muchos de los que a estas horas loan la figura del “manco de Lepanto” tuvieran la preocupación de leerse en la intimidad un par de capítulos del Quijote.

Nota: Yangüés/yangüesa, gentilicio de Yaguas (localidad soriana).
                                                           


Mercado de Soria un jueves de 1905 al poco tiempo de colocar la placa en la fachada del Ayuntamiento. Fotografía de P. Archilla.