jueves, 22 de septiembre de 2016

22/09/1690 ~ La reina da el visto bueno a un nuevo convento en Soria y pide explicaciones al obispo.

Dos años antes, en 1688, los frailes carmelitas iniciaron las gestiones para fundar en Soria un monasterio masculino de esta orden que ya tenía uno femenino, a lo que la ciudad, el cabildo de San Pedro y el de canónigos regulares dieron su visto bueno, pero no así el resto de monasterios masculinos de la ciudad cuyos frailes se oponían pues pensarían que ya había mucho gallo en este gallinero.

Los carmelitas se habían dirigido al obispo de Osma (Sebastián Arévalo, fraile franciscano y por lo tanto cabe suponer que como sus hermanos poco proclive a la instalación de más frailes en la ciudad) quien no decía ni sí ni no pero que ponía todas las trabas posibles. Ante la falta de una respuesta concreta intervinieron las autoridades civiles y así la Ciudad trató de vender a resistencia del obispo solicitando su intercesión al papa Inocencio XI, que no contestó, y la de la reina madre que sí lo hizo dando su aprobación al proyecto y escribiendo tal día como hoy una carta al obispo en la que le pedía explicaciones.

Una cosa era dar largas a los frailes y a la Ciudad pero a la reina no podía negarse, por lo que el obispo se defendió argumentando que él no ponía pegas, que eran el restos de frailes de la capital los que argumentaban que “la penuria de los tiempos podían ser mayores con el aumento de esta fundación”.

La fase burocrática del proyecto se alargará muchos años y el obispo no llegó a dar su autorización pero al final hubo y hay en Soria convento carmelita.


Iglesia y convento masculino de los carmelitas desde la torre de los Condes de Gómara (Soria).

martes, 20 de septiembre de 2016

21/09/1859 ~ El Ayuntamiento de Soria solicita parte en la propiedad de Valonsadero.

Desde que veintitrés años antes se abolieron las tradicionales instituciones de gobierno, la de los Linajes estaba destinada a desaparecer pero sus escasos miembros se resistían a ser suprimidos y a ceder todo su patrimonio. Aquella institución que fue la envidia de Castilla había perdido casi todo su esplendor y la mayor parte de sus hidalgos miembros eran entonces ciudadanos corrientes, muchos de ellos empobrecidos, que contemplaban languidecer la institución sin demasiado interés.

Hasta entonces habían sido desposeídos en dos ocasiones de su patrimonio pero recurriendo lo habían recuperado. En esta fecha el Ayuntamiento de la ciudad volvió a solicitarles la entrega del tercio de propiedad de la dehesa y monte de Valonsadero pero como se negaron tuvieron que acudir a los tribunales de justicia que finalmente fallarán a favor de los intereses municipales.

A recordar que hasta 1664 el monte era de los Linajes y del Común pero desde esa fecha se introdujo un nuevo dueño, la Ciudad o el Ayuntamiento. Al desaparecer el Común en 1836 éste fue absorbido por el Ayuntamiento sin problemas, con lo que la ciudad ya tenía dos tercios, y comenzó a pleitear hasta conseguir el tercio que les faltaba.

En la práctica la sentencia supuso el fin de la institución de los Doce Linajes pues ya no tenían ingresos propios y su ya escaso patrimonio tuvo que ser empleado para pagar las costas del juicio y las indemnizaciones a las que fueron condenados.


Escudo de los Linajes de Soria. Foto tomada de Descripción histórica del Obispado de Osma con el catálogo de sus prelados (Tomo II, Madrid 1.788) de Juan Loperráez y Corvalán.

20/09/1929 ~ Construcción del primer edificio destinado a colegio en Soria.

Una de las necesidades de la ciudad de Soria en los años veinte estaba motivada por la escasez de plazas escolares públicas o privadas que además compartían el estar ubicadas en edificios antiguos mal acondicionados para uso escolar. Conscientes de este problema las autoridades locales llevaban años ofreciendo al Ministerio de Instrucción Pública un solar en la cuesta de la Dehesa Serena para que construyera un colegio pero tuvieron que esperar a que éste aceptara el ofrecimiento en 1927 y autorizaran la construcción del primer colegio diseñado desde el principio para ser un centro educativo, lo que fue una ventaja para el arquitecto del proyecto Sr. Muro Antón quien ideó un edificio funcional, cómodo y moderno que disponía de innovaciones técnicas de la época (por otra parte ya empleadas desde tiempos de los romanos) como aseos con abundante agua corriente, calefacción, grandes ventanales que le daban una gran luminosidad y ventilación, zona de juegos y un gran parque anexo. El proyecto inicial incluía además un anexo de Ramón Martiarena que pretendía construir en las inmediaciones un bloque de viviendas para los maestros pero que no se llegó a construir.

La construcción del colegio, ya bautizado oficialmente con el nombre del pedagogo soriano “Manuel Blasco” fue subastado públicamente tal día como hoy de 1929 y se encomendó por algo más de 230.000 pesetas (unos 1.400 euros) al contratista Patricio Martínez Angulo que inició las obras en marzo de 1930 y las concluyó cuatro años después.

En el último número de nuestra revista Arevacon dedicado a la arquitectura moderna del siglo XX en Soria se incluye un interesante análisis arquitectónico de este edificio escrito por Miguel de Lozar y Monserrat Carrasco, un ejemplar que no puede faltar en la biblioteca de cualquier soriano que tenga interés por este tema y al que remitimos para quien quiera saber más.

Alzados del proyecto original del primer colegio en Soria de Joaquín Muro. Tomados de la publicación de M. Carmen Calvo Villar “Más de Cien años de Historia de las Escuelas de Soria (1812-1936)”. Ochoa editores, Soria 2002.

domingo, 18 de septiembre de 2016

19/08/1571 ~ Constitución de un patronato formado por los familiares de Barrionuevo y los corregidores de Soria para cumplir los deseos testamentarios del explorador de la Indias.

El capitán Francisco de Barrionuevo, capitán soriano y explorador en las Indias, hizo una pequeña fortuna que en cumplimiento de sus deseos testamentarios fue destinada para que en Soria se fundase un monasterio de monjas bajo la advocación de la Inmaculada Concepción y bajo una serie de condiciones: debía estar formado por diez monjas con o sin dote de las que al menos ocho debían ser de su linaje, el Barrionuevo, y dos de ellas del linaje de su esposa, doña Elvira de Manzorro; que debía haber tres capellanes que cobrarían el salario acostumbrado en la ciudad y que dirían misas por su alma, las de sus familiares e indios a su cargo. Pero además de la función religiosa este monasterio tenía como objeto el de ser asilo de hasta diez pobres hidalgos teniendo preferencia los de su linaje pero pudiendo ser ocupado por alguno de los otros once si había alguna plaza libre.

Para administrar el monasterio y sus funciones Francisco de Barrionuevo dispuso la fundación de un patronato formado por familiares suyos así como los corregidores de Soria. Dicho patronato fue autorizado por un auto del Consejo Real de tal día como hoy de 1571 en el que se disponía su constitución y miembros entre los que se incluía a don Juan de Barnuevo, cuñado del fundador, el corregidor de Soria don Juan de Salazar, los regidores Jorge de Beteta y Antonio Beltrán, y el guardián de los franciscanos fray Francisco de Morales, que quedaron encargados de redactar unos estatutos sobre el funcionamiento puntual del centro que todavía tardó años en ser totalmente construido.

El convento fue habitado por monjas concepcionistas pero lo abandonaron poco tiempo después, en 1614, al parecer debido a la escasa renta que percibían lo que se agravó con uno o varios incendios que sufrió lo que provocó varios desencuentros entre las monjas y los descendientes del fundador que tuvieron que dirimir los tribunales. Al final de la Guerra de la Independencia fue uno de los edificios destruidos por Durán para evitar que si los franceses regresaban a Soria se hicieran fuertes pero la destrucción debió ser parcial pues consta la presencia de monjas en 1841. Finalmente el monasterio fue abandonado tras los procesos de desamortización y comprado por un particular que le dio varios usos. Sus ruinas y el solar fueron lugar donde se instaló la parada de sementales del ejército, mercado, almacén, feria y cuartel de bomberos.

Actualmente el solar está ocupado por el colegio de las madres Escolapias y la fachada oriental de su iglesia, en la que estaba la portada hoy en el cuartel de la policía local, corresponde más o menos al medianil entre el colegio y el edificio del Espolón 10.


Vista aérea del paseo del Espolón hacia 1975 tomada del periódico Soria Semanal de fecha desconocida en la que se ve el solar hoy ocupado por el Espolón 10 y la fachada del antiguo monasterio.

sábado, 17 de septiembre de 2016

18/07/1684 ~ Concejo de la ciudad para determinar si se celebran festejos taurinos.

La situación económica en la ciudad de Soria de esos años era mala o muy mala. A varias epidemias consecutivas de peste le siguieron plagas y malas cosechas que hicieron que algunas personas murieran de hambre.

Ante esta situación el concejo de la ciudad se reunió tal día como hoy para debatir la conveniencia o no de celebrar festejos taurinos en San Saturio. Las deliberaciones debieron ser difíciles pues cuatro días después volvió a tratarse sobre este asunto pero finalmente por seis votos a cinco se acordó que hubiese toros y que los pusiera Juan de Santa Ana, arrendador de la nevera del Pozo de la Puente y propietario de la ganadería de Valonsadero. El interesado acordó ofrecer cuatro toros del lugar elegido por el Ayuntamiento, y otros dos de su propia ganadería, comentario que parece hacernos pensar que su ganado no sería de gran calidad taurina y quizá más bien fuese criado para carne.


Aunque no tenemos la seguridad plena de que se trate del mismo, la cercanía al puente y la ausencia de otros pozos neveros en las inmediaciones nos hace pensar que el de la imagen y que persiste parcialmente mutilado, sea el referenciado en el texto.


Vista general de Soria desde el Monte de las Ánimas.
Fotografía postal de Pío Mariano González Molina, edición de Las Heras, fecha estimada hacia 1920.

17/09/1315 ~ La primera referencia escrita de Jubera es un documento de la venta del municipio al obispo de Sigüenza.

El 17 de septiembre de 1315 doña Magdalena Fernández vendió al obispo seguntino don Simón el castillo, términos, ríos, molinos, viñas y aldea de Xuera (Jubera) por ocho mil maravedíes pues el obispo quería que sus fieles de la comarca tuvieran un castillo donde recogerse en caso de guerra. El documento de compraventa añade detalles como que por aquel entonces en Jubera no vivían más que moros y algún judío.

Esta pasa por ser la primera referencia escrita de Jubera aunque parece que el poblado al que hacía referencia no era el actual sino el que existió junto al castillo arruinado que hay en las inmediaciones del pueblo.

Jubera es uno de los pueblos más desconocidos por los sorianos en general. Situado en la vega del río Jalón entre Arcos y Medinaceli el poblado se sitúa junto a la antigua carretera nacional II y las vías del ferrocarril, muy cerca de la antigua calzada romana.

El topónimo se ha relacionado con el latín iugarius (a su vez de iugum), yugo, aunque cada vez cobra más fuerza la hipótesis que lo relaciona con una antigua población íbera documentada en la cuenca del Ebro y llamada Ubeda, y que luego quedó arabizada en Jubera. Aquel primitivo núcleo de población situado junto al castillo iría extendiéndose hasta el río y parece haber estado formado exclusivamente por moriscos y judíos hasta finales del siglo XV pero como un barrio dependiente de la población que habitaba el Castillo pues no fue hasta los últimos años del siglo XVIII cuando el obispo de Sigüenza se propuso dar entidad de poblado al conjunto de casas que había surgido junto al Camino Real donde ya existía una ermita dedicada a los Santos Mártires y solicitó construir un mesón que aliviase las necesidades de los viajeros y la miseria de los habitantes del entorno. El obispo pagó la construcción de veinticuatro casas, todas iguales y nobles, el mesón, dotó a la ermita de espadaña confiriéndole además la categoría de parroquia, dio tierras a sus habitantes y nombró un alcalde.

Hoy Jubera es un pueblecito casi abandonado como todos los de la provincia pero su excepcional situación geográfica lo está convirtiendo en destino de fin de semana para muchas familias madrileñas y zaragozanas que mantienen sus casas buen estado.

Pese a la distancia desde la capital, el paisaje, la arquitectura y la historia de Jubera merece la pena ser conocido y visitado, lo que puede ser una buena alternativa para un fin de semana.


Iglesia de los Santos Mártires en Jubera (Soria).

jueves, 15 de septiembre de 2016

16/09/1987 ~ Juan José Lucas es nombrado concejal. Más tarde ocupa la vicepresidencia de la Junta. María Luisa Banzo le suple en el Congreso de los Diputados, convirtiéndose en la primera mujer en representar a la provincia de Soria.

Juan José Lucas acababa de ser nombrado concejal en el Ayuntamiento de Soria por Alianza Popular pero José María Aznar le llamó para entregarle la vicepresidencia de la Junta de Castilla y León por lo que Lucas tuvo que dimitir de sus cargos como concejal y diputado en el Congreso por Soria.

En el Ayuntamiento de la capital fue sustituido por el siguiente de la lista, José Isla Orte y como diputado en Madrid su suplente fue María Luisa Banzo Amat que desde esta fecha se convirtió en la primera mujer soriana en representar a su provincia en el Congreso de los Diputados de esta IIIª legislatura, algo ya habitual en aquella cámara pero excepcional en la provincia de Soria donde los partidos apenas se fijaban en las mujeres más que para rellenar las listas. María Luisa, una maestra que tenía entonces veintiséis años de edad, fue la diputada más joven del Congreso. Desempeñó su cargo durante tres años centrando su trabajo en la Comisión de Educación y Cultura, precisamente en la época en la que se realizó la compra de la Colección Thyssen–Bornemisza. Tras su paso por la política se dedicó de lleno a la restauración en Soria y después en Madrid, tareas que ha desarrollado con gran éxito y que le han hecho merecedora de varios galardones culinarios.

No volverá a haber una mujer soriana en el Congreso hasta la elección de María Jesús Ruiz, también por el Partido Popular trece años después, y habrá que esperar hasta 2004 para que el PSOE soriano se decidiese a poner a una mujer como diputada siéndolo entonces Eloísa Álvarez.


María Luisa Banzo Amat.
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