domingo, 21 de agosto de 2016

22/08/1936 ~ Las tropas de los sublevados detienen a un maestro.

El 22 de agosto de 1936 tropas de los sublevados detuvieron en Barahona al maestro Rufino Felipe Gómez Escribano -natural de Borobia, tenía 27 años de edad, esposa y una hija, llevaba tres años trabajando allí-  quien fue fusilado ese mismo día en el paraje de Villasayas “El Cargado”.

El caso del maestro de Barahona no fue la excepción, y es que en cualquier régimen totalitario los maestros han sido y son los primeros en sufrir las iras de los intolerantes pues en ejercicio de su labor docente suelen achacárseles la culpa de haber educado a hombres y mujeres libres, y bajo sus propios conceptos eso es intolerable.

Tras el golpe de estado de 1936 en la provincia de Soria la mayor parte de los maestros de escuela fueron sometidos a Expedientes de Depuración con castigos diversos que iban desde la suspensión de empleo y sueldo, a multas, prisión o la muerte. Según su particular punto de vista, el hecho de ser maestro constituía casi un delito pues, en principio todos eran sospechosos de ser simpatizantes del régimen legalmente establecido lo que es posible que fuera cierto pues los maestros habían mejorado mucho sus condiciones laborales y formativas durante la República. Se calcula que en Soria fueron más de doscientos los maestros apartados de la docencia y de ellos al menos veinte fueron fusilados.


Entrada de las tropas sublevadas en Soria al mando de Mola.
Foto de Severiano Latorre tomada del artículo de Pedro A. Latorre Macarrón “Severiano Latorre Calvo, maestro nacional y fotógrafo (1902-1981)” en 
Revista de Soria, 2ª época nº 80, primavera 2013, página 127 a 144.

sábado, 20 de agosto de 2016

21/08/1157 ~ Fallece el monarca que recuperó Soria para el reino de Castilla.

En esta jornada falleció Alfonso VII de Castilla y León, el monarca que recuperó Soria definitivamente para Castilla. Alfonso VII “El Emperador” fue hijo del conde Raimundo de Borgoña y de la famosa doña Urraca a la que la leyenda atribuye su encierro en la torre de los Sorovega (plaza Mayor, Soria).

Tras la temprana muerte de su padre, su madre Urraca se casó con el rey aragonés Alfonso I “El Batallador” con la férrea oposición de la nobleza castellana y leonesa que se rebeló contra su reina, por lo que el aragonés uso esa excusa para introducir sus ejércitos en tierras castellanas instalándose en Soria, territorio que repobló por encontrarse entonces muy despoblado aunque en justicia hay que decir que no está muy claro si esa repoblación la ordenó Alfonso de Aragón o su hijastro Alfonso de Castilla. Además de no contar con el apoyo de la nobleza castellana, al rey aragonés enseguida se le opuso el clero castellano y su propia esposa con quien tuvo tantas diferencias que la repudió y encerró en la citada torre, según una leyenda local con poco fundamento.

Tras la muerte de Urraca su hijo Alfonso fue coronado rey de León y enseguida reivindicó a su padrastro el trono de Castilla y todo su territorio, lo que consiguió a base de batallas y diplomacia recuperando definitivamente Soria para Castilla hacia 1135-36 y al poco tiempo Ágreda, donde hizo construir las iglesias de San Miguel y de San Juan. En la capital soriana se cree que fue quien promocionó la instalación de una población judía y la instalación de los monjes hospitalarios en San Juan de Duero en 1126 o los cistercienses en Cántavos, además de favorecer al repoblación de muchos pueblos de la provincia (Ágreda, Serón, Trévago, Monteagudo, San Esteban…) con medidas que hoy etiquetaríamos como “de discriminación positiva”.

En definitiva, un monarca casi olvidado pero que contribuyó a que engrandecer lo que hoy es Soria y su provincia.
 

Rey Alfonso VII en una miniatura conservada en la catedral de Santiago de Compostela.

20/08/1989 ~ Iruecha recupera un rito único en Castilla y León.

La despoblación, la emigración y el envejecimiento han sido las principales causas de que muchas costumbres, fiestas y tradiciones se pierdan para siempre al vaciarse nuestros pueblos. Unos pocos pueblos han tenido la suerte de que pese a su escaso número de vecinos los que regresan en verano tienen interés en que ese legado no se pierda y han recuperado fiestas, cantos y bailes.

Eso pasó en Iruecha hacia 1970 cuando desapareció una peculiar Soldadesca de Moros y Cristianos que celebraban con motivo de las fiestas de la Virgen de la Calzada. Tras unos veinte años desaparecidas, cuando muchos ya las habían olvidado y casi todos dadas por desaparecidas, el sacerdote e hijo del pueblo David Gonzalo Millán impulsó junto con la Asociación Cultural de Iruecha su recuperación que a diferencia de las ediciones previas se celebró en estas fechas de agosto cuando más gente hay en el pueblo, en lugar de sus fechas originales en abril o septiembre. La fiesta no sólo se recuperó sino que se ha consolidado como uno de los fenómenos etnológicos de la provincia de Soria pues hasta Iruecha siguen acudiendo visitantes para contemplar este particular rito único en la región que es la fiesta de moros y cristianos más septentrional de las que siguen existiendo en la península y que fue declarada Fiesta de Interés Turístico Regional por la Junta de Castilla y León en 1991.

Resumidamente, la Soldadesca de Iruecha es una fiesta de moros y cristianos que incluye una curiosa representación teatral celebrada en las eras del pueblo en la que los moros tratan de conquistar el pueblo pero al final y gracias a la intervención de la Virgen de la Calzada desisten de sus intenciones y se convierten al Cristianismo, todo ello desarrollado con una imponente puesta en escena que incluye estandartes de colores y trajes que representan a soldados moros mientras que otros visten de cristianos, utilizando para ello un anacrónico traje de época dieciochesca, armas, estandartes y van montados en caballos engalanados.

No sabemos desde cuando se celebra. Es posible que tenga un origen medieval y aunque en el pueblo dicen que desde tiempos inmemoriales con seguridad sólo se sabe que se celebraba en el siglo XIX cuando un iruechano, el comandante de infantería don Mariano Casado y Aguilera escribió un Opúsculo de Nuestra Señora de la Cabeza, excelsa patrona de Iruecha, que recoge el texto y la coreografía castrense con la que todavía se desarrolla la soldadesca.
 
 Un momento de la celebración de la Soldadesca de Iruecha (Soria) en 1992.

jueves, 18 de agosto de 2016

19/08/1993 ~ Desde esta fecha la iglesia de Fuensaúco es Monumento Nacional

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles de Fuensaúco fue declarada Monumento Nacional, categoría asimilable a la actual de Bien de Interés Cultural (BIC), según expediente incoado y publicado en el BOE 19 de agosto de 1993, resolviéndose unos meses después.

La parroquia de este humilde pueblo pasa por ser uno de los más notables ejemplares del románico tardío de la provincia, fechado a principios del siglo XIII y que ya deja mostrar algunos elementos del gótico. Se trata de un edificio levantado con sillares y sillarejo, de una sola nave abovedada de cañón apuntado dividida en tres tramos de los cuales el segundo y el tercero se fortifican mediante una almena que le confieren el matiz de iglesia-fortaleza. Los dos tramos se cubren con dos tramos con cañón muy apuntado, separados por arco fajón igualmente muy apuntado que se apoya sobre medias columnas con capiteles de palmetas y frutos. El falso crucero se cubre con bóveda de crucería de dobles nervios con botón central de influencia francesa que descansan en ménsulas con decoración de cabezas humanas.

La capilla mayor se abre en arco triunfal apuntado y arquivoltado sobre pilastrones compuestos y medias columnas con capiteles bien trabajados de piñas y acantos, presenta dos tramos con cubiertas de cañón apuntado para el recto y cuarto de esfera para el ábside semicircular, separadas por fajón igualmente apuntado. En el exterior se ve el ábside semicircular separado en tres tramos separados por medias columnas con capiteles de acantos y bolas y tres ventanas abocinadas en aspillera con impostas de filetes y columnillas con capiteles de acantos y piñas. El ábside está recorrido por cornisa rematada por canecillos lisos y otro en el que aparece una cabeza germánica. A los pies óculo abocinado sin decoración se encuentra la espadaña de un cuerpo y cinco vanos en su frente que enfatizan el carácter de fortaleza.

Al sur, en el segundo tramo de la nave, se abre la única entrada al templo, en una composición sobria, sólo resaltada por el tejaroz superior con canecillos. La puerta se inscribe en un arco de medio punto con cuatro arquivoltas lisas, baquetonadas, sin tímpano y con decoración de arcos cruzados la segunda, que descansan sobre columnas cilíndricas, con interesantes capiteles con motivos tanto vegetales (Piñas, palmetas), como figurativos y fantásticos (sirenas, serpientes).

Sin embargo la que es su principal característica es la existencia de almenas exteriores en dos de sus lados, un elemento defensivo poco común en un templo y que nos hace pensar en la posibilidad de que la iglesia fuese construida con un doble fin, protector de las almas y de la vidas, o bien que quizá fuese construido como elemento defensivo y posteriormente adaptado al uso religioso, o que durante las obras de construcción del templo surgiera la necesidad de readaptar esa obra para uso defensivo. Hay que recordar que Fuensaúco se encuentra en un lugar que en la época en la que se construyo era lugar de frecuente tránsito de tropas como consecuencia de los conflictos de Castilla, Aragón y Navarra, y que el único edificio tan sólido como para ser considerado como posible refugio era la iglesia.

Para saber más de ésta iglesia y de cualquier fortaleza de la provincia sólo nos queda recomendar la obra de Ángel Lorenzo Celorrio Compendio de los Castillos medievales de la provincia de Soria (Ediciones de la Excma. Diputación Provincial de Soria, Colección Temas Sorianos nº 44, Soria, 2004) un libro imprescindible en cualquier librería soriana.


Fotografías y planta de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Fuensaúco (Soria), realizado por Juan Cabré hacia 1916.

miércoles, 17 de agosto de 2016

18/08/1849 ~ Sobre los daños y perjuicios de la falta de agua corriente y potable.

Estamos tan acostumbrados a hacer algo tan sencillo como abrir el grifo y que salga agua que no somos capaces de valorar los problemas que ha tenido la ciudad de Soria a lo largo de los siglos para suministrar agua corriente a sus vecinos.

Un día tendremos que dedicar un monográfico sobre el tema en el que recojamos noticias y comentarios que nos permitan hacernos una idea de los grandes esfuerzos y sacrificios de nuestros antepasados para sacar adelante ese proyecto, pero mientras tanto y para hacernos una idea de la situación a mediados del siglo XIX ofrecemos noticias como la del acuerdo plenario del Ayuntamiento de la ciudad que en esta fecha trató el asunto y que resulta tan revelador que no precisa más comentarios:

“Los daños y perjuicios que se experimentan son considerables, pues se pierde la plantación del nuevo vivero, destinado a proveer los paseos y caminos públicos; los vecinos se ven obligados a estar horas enteras en la fuente, perdiendo su trabajo y permaneciendo la mayor parte de la noche esperando su vez, originándose incluso disputas y golpes. Muchos vecinos mandan a los criados con caballerías para surtirse del agua necesaria a la fuente de la Teja, distante de la población; o se acarrea del Duero, que además de la distancia ofrece frecuentemente el inconveniente de no tener potables sus aguas (…) solo pueden usarlo los vecinos bien acomodados, porque ¿cómo es posible que el jornalero, el artesano, más mucha parte de los vecinos puedan costear los gastos consiguientes a traer el agua de dichos puntos?”

Ahora que no nos oye nadie hagamos una reflexión ¿Todavía pensamos que el agua es cara?


Fuente Cabrejas. Una de las de más solera que quedan en la capital soriana.

martes, 16 de agosto de 2016

17/08/1929 ~ Trágico final de la novillada de El Burgo de Osma

Hoy hace 87 años en El Burgo de Osma seguían celebrándose la fiestas patronales cuyo plato fuerte para ese día era una novillada en la que participaban los novilleros Manuel Reyes, Antonio Labrador “Pinturas” y José Royo “Lagartijo II” que se encargaban de lidiar el ganado del Conde de la Puebla de Valverde. Manuel Reyes, sevillano pariente de Gitanillo de Triana y Cagancho, fue cogido por el novillo al entrar a matar. El asta le entró por la ingle ocasionándole un gran traumatismo de la artería femoral con la consiguiente hemorragia masiva además de destrozos en las vísceras abdominales. De inmediato fue conducido a la enfermería donde le practicó la primera cura el médico de la localidad D. José María Villanueva que procedió a practicarle una delicada operación. Presentaba enormes destrozos en el muslo derecho. El asta había penetrado por la ingle y llegó hasta la cavidad abdominal. La femoral aparecía partida y otras venas importantes, deshechas. Rápidamente ligaron la femoral por la que manaba la sangre a borbotones y tras una complicada intervención se pudo contener la hemorragia y paliar el traumatismo intestinal.

Manuel de los Reyes pasó la noche quejándose de grandes dolores y aquejado de una elevada fiebre. Al mediodía del día siguiente el torero falleció rodeado de su cuadrilla y de su compañero Lagartijo II.


Puerta principal de la plaza de toros de El Burgo de Osma (Soria).
Foto de leavicens.com

sábado, 13 de agosto de 2016

16/08/1663 ~ Dieciocho mil reales de vellón por construir un retablo.

En esta jornada el maestro escultor Pedro Cicarte y su yerno Juan Moreno de Tejada firmaron con el Cabildo de San Pedro el contrato por el que ambos se comprometían a construir un retablo destinado para la capilla de San Millán, antiguo refectorio al que hoy se le conoce como capilla de San Saturio, a cambio de la cantidad de dieciocho mil reales de vellón.

Cicarte y Moreno construyeron el monumental retablo-camarín que hoy se conserva en la capilla de San Saturio, una obra realizada en madera dorada y policromada que se asienta sobre sotobanco de piedra con pilastras cajeadas y se compone de predela, cuerpo principal tetrástilo y ático. Las calles se articulan por cuatro columnas gigantes, acanaladas, con basa y capitel corintios, y apoyadas en contrapilares. Las columnas centrales descansan sobre ménsulas decoradas con motivos vegetales de talla carnosa, y las exteriores sobre netos con tablas pintadas que representan a los cuatro evangelistas. En las casas de la predela aparecen pintadas las escenas de La Presentación, los Desposorios y episodios de la vida de San Saturio. El relicario en el centro lleva una pintura sobre tabla que representa la muerte de San Saturio.

En las calles laterales aparecen lienzos con la representación de la Aparición del Ángel a San Joaquín y a Santa Ana, con marco acodillado y rematado con tarjeta vegetal.

La parte superior de la calle central lleva una gran nicho ovalado que se abre al camarín en el que se muestra la imagen de cuerpo entero de la Inmaculada Concepción y en la parte inferior una caja lobulada en la que aparece el busto-relicario de San Saturio que se coloca presidiendo el retablo mayor durante su novena.

El entablamento, con modillones y cornisa voladiza, lleva dos escudos que son las armas del obispo de Osma Alonso Enríquez (1506-1523). Por encima el ático, conformado por una gran caja rectangular de frontón curvo flanqueado por dos machones, en la que se encuentra un lienzo de la Asunción.


Retablo de la capilla de San Saturio (Soria), obra de Cicarte y Moreno de Tejada.