sábado, 13 de agosto de 2016

15/08/1559 ~ La primera ciudad en Estados Unidos fue fundada por un borobiano.

Tristán de Luna y Arellano (nacido en Borobia hacia 1510) fue un explorador y conquistador que marchó a explorar las nuevas tierras americanas acompañando al conquistador Francisco Vázquez de Coronado en sus expediciones al norte de Méjico. El borobiano ascendió rápidamente en el escalafón militar y se le encomendaron misiones especiales.

Siendo gobernador de La Florida inició una campaña que culminó el 15 de agosto de 1559, fecha en la que Tristán de Luna tras cruzar el golfo de Méjico y llegar a la bahía de Pensacola al frente de 1.400 personas repartidas en una flota de once barcos, fundó una población llamada Santa María, la primera ciudad de los Estados Unidos que si bien tuvo una efímera vida pues apenas duró dos años al ser destruida por un fuerte huracán, constituyó el origen de la actual Pensacola, la primera población establecida por europeos en ese país, medio siglo antes de la llegada de los ingleses.

Tras ese desastre natural Tristán fue destituido de su cargo y se le ordenó regresar a España para dar cuenta de aquella expedición, pero después regresó a América falleciendo en Ciudad de Méjico en 1573.

Escultura en homenaje al fundador de la primera ciudad de EEUU, Tristán de Luna y Arellano, ubicada en Luna Park, Pensacola (Florida).

14/08/1947 ~ Primeras gasolineras en Soria

En aquella época había en Soria tres gasolineras. La primera que se instaló en Soria estuvo localizada en la plaza de Mariano Granados pero cuando se construyeron los Jardincillos se trasladó frente al hotel Comercio en la hoy plaza de los Jurados de Cuadrilla. La segunda que existió se encontraba en el cruce de la carretera de Logroño entre los talleres de Santa María y el Hospicio, y la tercera estaba en los talleres de Gonzalo Ruiz.

De la cuarta sabemos que el pleno municipal de 14 de agosto de 1947 trató sobre la solicitud del industrial soriano Gonzalo Ruiz Pedroviejo que manifestaba que había sido autorizada por la Compañía del Monopolio de Petróleos (CAMPSA) para instalar una estación de surtidores de gasolina que sería conocida comercialmente como “Los Linajes” por lo que solicitaba licencia para la construcción de esta instalación en los montes cercanos a la calle de las Cortes de Soria, prácticamente frente a la estación de tren Soria-San Francisco. La gasolinera fue autorizada y en la actualidad es la más antigua de cuantas siguen funcionando en Soria.

Obras de construcción de la gasolinera hacia 1947, Soria.
Foto de Salvador Vives, JCyL AHPSo 23456a.

viernes, 12 de agosto de 2016

13/08/1573 ~ Tenemos en pie la joya del románico gracias a la falta de parné.

El canónigo de Osma Francisco Beltrán Coronel seguía estando empeñado en estos tiempos en construir un convento dominico en Soria para lo que compró unos terrenos situados junto a la parroquia de Santo Tomé. Al parecer la idea inicial era construir una iglesia nueva, lo que nos habría privado de la joya actual que es Santo Domingo, y parece que si al final se decidió a mantener el templo fue una cuestión económica. Lo cierto es que finalmente la antigua iglesia parroquial de Santo Tomé fue aprovechada como iglesia conventual del convento que promovía, lo que consiguió mediante bula del papa Gregorio XIII firmada tal día como hoy de 1573.

Este personaje fue nieto de Vicén Bienveniste, un rico judío soriano que tuvo que marcharse por la expulsión de 1492 aunque regresó a Portugal al poco tiempo enriquecido y tan cristiano como el que más, tanto que él y sus descendientes se dedicaron a demostrarlo dedicándose a la vida religiosa y construyendo capillas o, como en este caso, dotando todo un monasterio que fue entregado además a la orden de los temibles dominicos, azote de judíos, herejes y falsos conversos.


Arquivoltas de la portada de la iglesia de Santo Domingo -antaño Santo Tomé-, (Soria).

jueves, 11 de agosto de 2016

12/08/1930 ~ Declaración de Monumento Nacional. Arco de Medinaceli y teorías sobre su origen.

A propuesta de la Comisión provincial de Monumentos de Soria, el 9 de agosto de 1930 se incoó y declaró Monumento Nacional al Arco Romano de Medinaceli según resolución publicada en la Gaceta de Madrid el 12 de agosto de 1930.

La villa de Medinaceli fue originalmente una población celtíbera ("Ocilis"), después romana, musulmana y cristiana. De su etapa romana quedan vestigios de gran interés como parte de la muralla pero el más importante sin duda es el arco romano, un arco monumental de triple vano -el único que se conserva en España- de la misma tipología que los de Septimio Severo y Constantino en Roma. El arco central es bastante elevado y aparece flanqueado por los dos macizos laterales que se articulan en dos registros, el inferior horadado por una puerta pequeña, mientras el superior representa en relieve una hornacina con pilastras y frontón.

En el remate del conjunto corría una inscripción en letras de bronce de la que quedan sólo los agujeros de los pernos en que se empotraban las letras creando palabras que han tratado de recuperarse aún sin éxito. Se cree que puede datarse en los siglos II-III, y que fuera erigido para marcar la divisoria administrativa y jurisdiccional entre Clunia y Zaragoza.

En cuanto a su origen hay diversas teorías. Para algunos se trata de un mero monumento conmemorativo exento. Para otros constituía el acceso principal de la muralla y bajo su arcada central pasaría una rama de la calzada romana que llegaba a la ciudad desde la ermita del Humilladero, siendo el central era para los carros y los laterales para el tránsito de personas. En los últimos tiempos la hipótesis más aceptada es que el monumento fue erigido como un mojón de lujo, un símbolo indicador y visible desde la lejanía que marcaba la división entre los distritos Cluniense, al que pertenecía Medinaceli, y el Caesaraugustano.

Es posible que nunca lleguemos a saber su función real y hasta es posible que todas esas posibilidades sean ciertas, pero mientras tanto ahí permanecerá viendo pasar los siglos e inspirando a viajeros como Unamuno, quien al pasar a su lado dijo “Mira con ojos que son pura luz al paisaje planetario de aquellas tierras”.

Dibujo del alzado norte del arco romano.
Fuente foto: spanisharts.com

12/08/1930 ~ Declaración de Monumento Nacional: Arco de Medinaceli y teorías sobre su origen.

A propuesta de la Comisión provincial de Monumentos de Soria, el 9 de agosto de 1930 se incoó y declaró Monumento Nacional al Arco Romano de Medinaceli según resolución publicada en la Gaceta de Madrid el 12 de agosto de 1930.

La villa de Medinaceli fue originalmente una población celtíbera ("Ocilis"), después romana, musulmana y cristiana. De su etapa romana quedan vestigios de gran interés como parte de la muralla pero el más importante sin duda es el arco romano, un arco monumental de triple vano -el único que se conserva en España- de la misma tipología que los de Septimio Severo y Constantino en Roma. El arco central es bastante elevado y aparece flanqueado por los dos macizos laterales que se articulan en dos registros, el inferior horadado por una puerta pequeña, mientras el superior representa en relieve una hornacina con pilastras y frontón.

En el remate del conjunto corría una inscripción en letras de bronce de la que quedan sólo los agujeros de los pernos en que se empotraban las letras creando palabras que han tratado de recuperarse aún sin éxito. Se cree que puede datarse en los siglos II-III, y que fuera erigido para marcar la divisoria administrativa y jurisdiccional entre Clunia y Zaragoza.

En cuanto a su origen hay diversas teorías. Para algunos se trata de un mero monumento conmemorativo exento. Para otros constituía el acceso principal de la muralla y bajo su arcada central pasaría una rama de la calzada romana que llegaba a la ciudad desde la ermita del Humilladero, siendo el central era para los carros y los laterales para el tránsito de personas. En los últimos tiempos la hipótesis más aceptada es que el monumento fue erigido como un mojón de lujo, un símbolo indicador y visible desde la lejanía que marcaba la división entre los distritos Cluniense, al que pertenecía Medinaceli, y el Caesaraugustano.

Es posible que nunca lleguemos a saber su función real y hasta es posible que todas esas posibilidades sean ciertas, pero mientras tanto ahí permanecerá viendo pasar los siglos e inspirando a viajeros como Unamuno, quien al pasar a su lado dijo “Mira con ojos que son pura luz al paisaje planetario de aquellas tierras”.

Dibujo del alzado norte del arco romano.
Fuente foto: spanisharts.com

12/08/1930 ~ Declaración de Monumento Nacional y teorías sobre el origen del arco de Medinaceli.

A propuesta de la Comisión provincial de Monumentos de Soria, el 9 de agosto de 1930 se incoó y declaró Monumento Nacional al Arco Romano de Medinaceli según resolución publicada en la Gaceta de Madrid el 12 de agosto de 1930.

La villa de Medinaceli fue originalmente una población celtíbera ("Ocilis"), después romana, musulmana y cristiana. De su etapa romana quedan vestigios de gran interés como parte de la muralla pero el más importante sin duda es el arco romano, un arco monumental de triple vano -el único que se conserva en España- de la misma tipología que los de Septimio Severo y Constantino en Roma. El arco central es bastante elevado y aparece flanqueado por los dos macizos laterales que se articulan en dos registros, el inferior horadado por una puerta pequeña, mientras el superior representa en relieve una hornacina con pilastras y frontón.

En el remate del conjunto corría una inscripción en letras de bronce de la que quedan sólo los agujeros de los pernos en que se empotraban las letras creando palabras que han tratado de recuperarse aún sin éxito. Se cree que puede datarse en los siglos II-III, y que fuera erigido para marcar la divisoria administrativa y jurisdiccional entre Clunia y Zaragoza.

En cuanto a su origen hay diversas teorías. Para algunos se trata de un mero monumento conmemorativo exento. Para otros constituía el acceso principal de la muralla y bajo su arcada central pasaría una rama de la calzada romana que llegaba a la ciudad desde la ermita del Humilladero, siendo el central era para los carros y los laterales para el tránsito de personas. En los últimos tiempos la hipótesis más aceptada es que el monumento fue erigido como un mojón de lujo, un símbolo indicador y visible desde la lejanía que marcaba la división entre los distritos Cluniense, al que pertenecía Medinaceli, y el Caesaraugustano.

Es posible que nunca lleguemos a saber su función real y hasta es posible que todas esas posibilidades sean ciertas, pero mientras tanto ahí permanecerá viendo pasar los siglos e inspirando a viajeros como Unamuno, quien al pasar a su lado dijo “Mira con ojos que son pura luz al paisaje planetario de aquellas tierras”.

Dibujo del alzado norte del arco romano.
Fuente foto: spanisharts.com

miércoles, 10 de agosto de 2016

11/08/1959 ~ Obras para la conservación del patrimonio en el claustro de la concatedral

Pasado ya lo más duro de la postguerra, que no de la Dictadura, la situación económica del país iba mejorando poco a poco y las autoridades públicas comenzaban a invertir en la protección del patrimonio histórico artístico. El 11 de agosto de 1959 (BOE nº 216 de 09/09/1959) se aprobó la realización de obras de consolidación en el claustro de San Pedro consistentes en la eliminación de un cobertizo que cubría la panda eliminada (la del sur) y pavimentar el suelo con piedra, para lo que destinaban 40.000 pesetas, poco más de 240 euros, una cantidad que ya entonces era escasa pero significativa pues fue la primera de otras partidas de dinero público destinadas a mantener en buen estado nuestro patrimonio cultural.

El claustro de la concatedral de San Pedro es una maravilla románica tan accesible que muchos sorianos ni la conocen. Su obra se inició a mediados del siglo XII como lugar de paseo y esparcimiento de los canónigos que comenzaron a vivir allí durante algún tiempo como si fueran frailes y bajo las normas monásticas dictadas por San Agustín. El claustro se concibió como una estancia de planta cuadrada de unos treinta metros de lado cerrada por sus cuatro lados y formada por una galería continua de arcos de medio sobre capiteles decorados con temática vegetal, animales fantásticos, motivos geométricos y escenas bíblicas. Éstos se sustentan en dobles columnas y se apoyan en podio corrido de medio metro de altura al exterior y unos ochenta centímetros en el interior. Fue construido por algún anónimo maestro arquitecto muy influenciado por la arquitectura mozárabe y que conoció y seguramente trabajó en la construcción de los claustros del San Pedro el Viejo, cerca de Jaca, y en el monasterio de Silos con el que guarda algunos paralelismos como la decoración de los capiteles. Alrededor del claustro se dispusieron las dependencias monacales y varios sepulcros muy destacados, entre ellos el del infante Juan, hijo legítimo del rey Pedro I de Castilla.

Las obras de ampliación de la colegiata en el siglo XVI obligaron a eliminar toda la parte sur de este claustro (como se aprecia en la imagen) mutilando así una de las obras románicas más importantes de la capital. Pese a ello, el claustro sigue transmitiendo la paz y el sosiego para el que un día fue creado y que invita a la meditación serena.


Claustro y torre de la concatedral de San Pedro (Soria). Postal ediciones Sicilia.